Portadas vs Portadas: se golpean entre ellas, anónimas, como tú

  • Por Matías Andújar

«Estabas doblando la esquina cuando te vi».
Bernard-Marie Koltès

Aquí todo, todo sirve y transformamos. Una especie de reciclaje de piedras mojadas. Tomamos, dejamos, cruzamos y unimos. Formamos y volvemos a deformar. Una imagen nos lleva a palabras en ruso, indescifrables, que podemos articular sin abrir la boca. Fotorelatos personales. Hacemos historia y la historia nos hace a nosotros. A escala. No somos nada.

Fue curioso. Algo me une, en cierta medida, con todo lo que aquí se asoma. Y me trajo esos recuerdos, cuando bailábamos mejilla con mejilla. 

Tenía que pasar. 

Björk vs Britney Spears

Sacando cuentas, este disco lo tuve el 94. No existía Britney. O sea, ya había nacido, pero tenía 11, 12 o 13 años. Recuerdo perfectamente que lo cambié y recuerdo perfectamente a quién se lo cambié. Pero la fritanga en mi cerebro no logra saber a cambio de qué CD fue. El trueque es la mejor forma de comercio. Desde la edad media a la fecha.

¡Pupilas! que alegan contra la Björk (o “Biyork”, como dicen los menos afortunados). El otro día me topé, navegando, con que es una enana fome, un elfo mal engendrado, que el precio de las entradas son para gente rica, que su voz es tan molesta, hasta que cerré la pestaña. Punto, simple. ¿Para qué voy a caer en el juego de calaveras que ni conozco? Loco, si no les gusta, viren. Rapidito, como cuando pasas por las parrillas de anticuchos en la calle.

A los 12 años, esta niña ya estaba grabando en el estudio. A los 23 (1988) tenía su banda The Sugarcubes. En 1991 colaboró con mi banda favorita. Mi banda número uno en mi ranking de todos los rankings, y que no la voy a revelar para que no le corran mano. Un poco de respeto. También lo ha hecho con pesos pesados como Matmos, A Tribe Called Quest, Tricky. Michel Gondry le dirigió su primer video clip. Sus videos son gigantes. Interactúa con todo. Sonidos, imágenes, perfomance. Un poco de respeto.

No se ha cansado de explorarse a sí misma musicalmente. Si la escuchas por primera vez, se te paran las orejas como si fuesen pelos al escuchar psicofonías. 

Britney te deja menos dudas, pero dan unas ganas locas de ponerse el buzo y bailar e inventar coreografías.

Como lo hacíamos.

Sí, pasa lo mismo con Björk, pero para mí ella es más contemplativa, Britney es más provocativa. Físicamente. Me refiero al impulso primero del cuerpo. Y, bueno, claramente juega con lo sexual y caluroso.

Yo no soy artista, pero Björk te pone artístico.

Además de haber sido la Princesa del Pop en algún momento, tiene ese ingrediente Camp, que tan bien expone Susan Sontag. Trata de ser elegante. A veces le resulta, otras, Paloma Mami se ve más fina. Cada cierto tiempo se le asoman los cachitos rojos y saca su tridente. Pierde el seso. Su figura es fascinante. Sus padres la internan, en el psiquiátrico, o bien por rehabilitación de adicciones, muere su hermana a los 16 años, acusan al padre de abusar de su nieto, le quitan la custodia de sus hijos, muere repentina y misteriosamente su médico tratante, la llenan de pastillas, se le escapan las cabras, agarra a golpes a la prensa rosa, desaparece por un tiempo, vuelve a aparecer y cada vez con distintos rostros y colores.

En cualquier momento, descolorida y helada, le cuelgan una tarjeta con su nombre en el dedo gordo. Harán una larga procesión. Flores. Luego, ni los gusanos quedarán en la memoria.

No me importa cuánto tiempo pase.
Te volveré a encontrar.
Pero nada es estático. Todo evoluciona.
El cambio reina en nosotros.
Mi amor es distinto cada día.

Hay cero información respecto a la similitud de estas portadas. ¿Será otra casualidad fantasma? Por lo demás, hay un montón de discos en donde se asoma este gesto. Grey, El single de «Like A Prayer», Prezident Brown, Faron Young, James Taylor, Fortay.

Pero lo que las hace diferentes, es que en ninguna de estas dos aparece el más mínimo ademán ni la intención de la seña de súplica u oración.

¿Dónde podrían toparse? No se topan. Ambas han trabajado con el productor Guy Sigsworth, pero en períodos completamente distintos. Y cuando a Britney le bajaron los turururus el 2007, Björk Guðmundsdóttir le ofreció a la Princesa del Pop su casa en Islandia para alejarse del ojo público. Pero de la foto nada se sabe. 

En cualquier caso, la portada del «Debut» es inolvidable. Como la fachada de esa casa con enredaderas que amas y miras cada vez que pasas. 

Nica' odiaría a ninguna de las dos. So long, haters!

El desencanto en mi voz.
Entre ladrones se roban. Entre asesinos se matan.
Aquí solo tengo cariño.
En el corazón de cada invierno hay una primavera.
Te prometo dejaremos de lado lo que más odias de ti.

Nevermind vs Spencer, el baby

Todavía recuerdo el día que murió Kurt Cobain. 1994. Iba de copiloto en el auto con mi padre, que ya, yo muy chico y escuincle, me había acompañado a regañadientes a los Guns el 92 y a Metallica el 93. Un gesto de padre.

El 95 a la salida del Liceo iba a la casa de un amigo y escuchábamos el Nevermind una y otra vez. Por ese tiempo andaba escuchando Death, Cannibal, Deicide, Sepultura, cosas propias de la juventud. Pero a Death nunca los abandonaré. Es algo sagrado. Después, el 96, llegaron las Spice y ahí me quedó la escoba. Otro día hablamos de las Spice. 

Comulgábamos sagradamente con el Nevermind. Echados, en la pubertad, sin tomar, sin fumar, sin hablar.

En plena era de MTV. Esa dura entrevista a Kurt. Nadie se sentaba así frente a una cámara, con ese pelo, con esos lentes. Contando cómo le tenían que dar comida en la boca. Definitivamente viviendo otro puto maldito día. ¡Con una polera de Flippers!

Quería ser su amigo.

Nada bueno hubiese salido de ahí. 

Spencer Elden es la guagüita de cuatro meses que aparece en la portada del disco. El 2008, a los 17 años, volvió a recrear la imagen, con el billete. Hace poco, el 2016 se cumplió el aniversario número 25 del disco. Spencer volvió a aparecer bajo el agua. Sin el billete. Pero lindo él, joven y alocado, con sus múltiples tatuajes, y uno bien grande en todo el pecho que dice “Nevermind” en el mismo estilo que los jugadores de fútbol se tatúan el nombre de sus hijos. Debe ser su gran gracia. No hay más información de él en ninguna parte. Ah, sí, también sale en la portada del «The Dragon Experience» de cEvin Key (2003), con ropa, gracias a dios. 

— Hola, ¿cómo te llamas?
— Spencer, mira (le muestra el pecho), yo soy el que apareció en la portada del disco de Nirvana.

Espero que no te haya matado Courtney, Kurt, y que de verdad te hayas abierto la cabeza y desparramado el juicio.

Hay ciertas cosas sobre las que la gente prefiere no hablar.
No hablar jamás. 
Hablar sobre el clima, la cordillera, resulta mejor. Resulta mejor. 
¿Quién dijo que los tatuajes de dulzura no se podían borrar?
Olvidar para siempre tu teléfono. Ninguno de mis fantasmas
te joderá.
Te lo juro por Snoopy.

Hace poco, vi un gallo, por estas dependencias, que andaba con una polera del rostro de Kurt que venden en el H&M. Si Kurt supiera de esto, seguro se suicida otra vez.

Espero que estar sin ropa se ponga de moda entre nosotros.

La foto del Nevermind debe estar en las carátulas más violentas de la Historia de la Música. 

Les comparto algo divertido.  

The Clash vs Elvis Presley

Cada vez que me acuerdo de esta historia frunzo el ceño, apreto los labios y se me arruga la pera. Me encanta The Clash y su implicancia en la Historia. En serio. No es que me gusten un poco, me encantan.

La fotografía, el 2002, fue elegida La Mejor Foto del Rock de todos los tiempos por la Revista Q. Y al año siguiente, el disco se ubicaba en el puesto N°8 entre Los 500 Mejores Discos De Todos Los Tiempos por la Rolling Stone. 

La historia es que, para un concierto en NY, los guardias tenían a la audiencia sentada a la fuerza. Nadie se podía parar en el Palladium. Así que Paul Simonon, visceralmente desilucionado con la respuesta del público, la agarró con su bajo. El instante preciso fue captado por Pennie Smith quién no quería ni mostrar la foto ya que está desenfocada. Pennie le ha hecho trabajos a los Ramones, Led Zeppelin, The Who, Iggy Pop y Blur, entre otros, y soplando por distintos lugares. 

A Strummer, líder de los ingleses, le gustó, al mismo tiempo que al diseñador Ray Lowry. Así que éste, no halló nada mejor que usar la foto y armar algo a modo de homenaje a Presley. Y ellos, en algún momento estuvieron de acuerdo. Pésima elección. 

«London Calling» salió en 1979, pero dos años antes, el 77, los mismos chicos rezaban "No Elvis, Beatles, or The Rolling Stones", en su canción «1977». Y así es, ni Elvis, ni Beatles, ni los Stones. ¡Fuerte y claro! 

¿Qué costaba usar la foto sin la tipografía del primer disco de Presley? Habla por sí sola. Es la palabra precisa, la sonrisa perfecta, como dice un ex amigo. 

Es el cuerpo punk atravezado por un bisturí que suelta una sola gota, furiosa, de sangre en la sábana. La queja de una llave que no abre ninguna puerta. 

Apareces donde voy.
Dime lo que quieras, dime lo que puedas.
Aún no estamos muertos. Me puedes ver.
El anciano se va muriendo y nosotros también.

El 2010, en Inglaterra, lanzaron una serie de estampillas donde, a cambio de la cara de la Reina, seleccionaron una serie de las portadas más íconicas. La que fue considerada una banda "peligro" para la época, 35 años después reemplaza a la Reina. Inevitable verdad. La verdad siempre se sabe. Dicen que el desierto alucina y ve espejismos en la noche.  

Y el bajo se guarda en un Museo de Londres. Igual como se guarda en los rincones de cada casa cuando suena «I'm Not Down». 

Con Presley no gastemos tiempo. Dejémoslo tranquilo. Que descance escuchando su maquillada fama. O se arraste lento hacia otro cadáver.  

Arctic Monkeys vs Joy Division

Una vez, en una tienda del Portal Lyon, hace no tanto, tanto tiempo, una señora o señorita, le pedía al vendedor "la polera esa que tiene hartas rayas, así, como montañas". Y era para ella, ojo. Hasta ahí, aparte de llamarme la atención el alza de usuarios con esta prenda, no cachaba que la mano iba tan mal. 

Se ponen la polera del «Unknown Pleasures», como se ponen calzones o calzoncillos.

Casi siempre llego, a veces muy cansado, y digo que "hay libertad", que "cada uno haga lo que quiera", que "no hay que juzgar", pero dura hasta que te empiezan a hacer bullying. Ahí se acabó el chiste.  

A veces me pregunto cómo lo hacen. ¿Se divierten? ¿O solo lo hacen para jodernos? Creen que se van a lucir. Pero, ¿saben qué? Nos da igual. ¿Saben por qué? Porque los vamos a mandar al carajo. 

Me muerdo la lengua. Antropófago de mí mismo. Bailamos sobre cuerpos muertos. 

sentía
sin pelos en la lengua
el maldito dolor que separaba cada kilómetro de nuestras comunas

si es que estabas en tu casa y no en la de tu super nuevo pololo
que quizás vive cerca mío
cosa que no es capaz de traerte ningún recuerdo
y que, obviamente, debe ser un terabyte de veces más pulento que yo
un ex tipo flaco y muchas veces desganado
que empezó a escuchar Joy Division
tarde

en la micro

mándale saludos
dile que echo de menos
tus tetas caídas de grandes
pezones transparentes

No me compro tu bandera. 
No me compro tu polera. 
No me compro tu pose. 

El problema de la práctica social y estas "nuevas alianzas". Tribus que persiguen hombres o mujeres, que no conocen, y les ponen nombres pretendiendo que son sus novios. 

Esta simpaticona actriz anda con su polera de Metallica. Pero le piden que nombre tres canciones, tres, bueno ya, una, le dicen. Y no puede. 

Tengan cuidado. El ridículo no es una fábula. 

La portada del «Unknown Pleasures», señora o señorita, es el gráfico de 100 pulsaciones sucesivas del primer púlsar descubierto. El PSR B1919+21, sacado de la The Cambridge Encyclopedia of Astronomy.

¿Y qué sería un púlsar? Una estrellita de neutrones que emite radiación. 

Esta misma, de hecho. Captada por un radiotelescopio en Puerto Rico. 

Al principio la iban a dejar en el fondo blanco original, pero claro, pensaron en algo más denso, oscuro. Así que hicieron el negativo. Y ya.  

Puesto N°20 dentro de los 100 Grandes Álbumes Debut de Todos los Tiempos según la Rolling Stone. Un manjarsh. Momentos de tristeza contenida. 

Ya, oh. Arctic Monkeys. Lo primero —siendo fan del negro— es, si se fijan, que el fondo de la portada no es negro, sino un gris bien oscuro. Arriba lo pueden comparar. 

También tenemos ondas. Y respetan un patrón. No están al azar. Y al centro encontramos algo llamativo. El disco de los ingleses se llama «AM», que perfectamente podría ser un acrónimo de "Arctic Monkeys". Aquí está. Clarito. 

¿O muy alienado?

Bueno, hablando de líneas, en el video oficial de «Do I Wanna Know?» siguen apaciendo cosas. 

Interesante estos juegos. No le voy mucho a esta banda. O no le iba. Igual se me movió la patita sin querer. Además caché que Josh Homme hace voces en dos temás. Y si Josh Homme fue buena onda con ellos, yo también. 

Quien no ama fácil, ama demasiado.
Si alguien que no seas tú me vuelve a sonreír, me da un ataque.
Son fáciles, gente fácil, como sus historias.
No tengo nada, soy libre.

Led Zeppelin vs Propaganda Rusa

Éste va bien en la línea del fotorelato. Es la mejor forma de dar cuenta de una foto sin música. 

Tiene sentido. El edificio de la portada es el Beresford Hotel, en Glasgow, Escocia. Construído en 1938 y que le dio particularmente refugio a los soldados americanos en la Segunda Guerra.

Recordemos que Led Zeppelin tienen un historial no menor con sus portadas de temáticas mundial guerrísticas. 

Solo a mi madre le doy pena
y he sido
he sido el soldado en la pantalla gigante gritando
¡mayday! ¡mayday!
Como siempre, en la primera línea de combate. 

Primero vino el «Led Zeppelin I»

El Desastre de Hidenburgo, 1937. 

Luego el «Led Zeppelin II» 

El escuadrón del Barón Manfred von Richthofen, 1917.
(Fusionado con ellos cuatro, en la foto). 

Además en Glasgow se realizó su mítico show de dos noches el año 72. Hay una historia y un cariño. 

Lo importante y donde se nos arma este cuento, es en los afiches de propoganda rusa de entre guerras y bombas, el Art Decó, el Streamline Moderne, y el Constructivismo Ruso.  

La portada fue diseñada y elaborada por Shepard Fairey, reconocidísimo diseñador gráfico, activista, ilustrador y artista callejero, famoso por por llevar la bandera de la campaña de Obama con su icónico «Hope». Considerado el más importante y efectivo después de aquel del Tío Sam.

Ha trabajado con, o en relación con, Smashing Pumpkins, Interpol, Anthrax, Mission of Bruma, Bauhaus, Zack de la Rocha, el afiche de la película sobre Johnny Cash, los veteranos de la Guerra de Vietnam, David Lynch, LGTB, Rauschenberg, y así. Además, aparece en una foto con la polera del «Damaged» de Black Flag, así que me cayó mejor. 

«Mothership» es un compilado doble lanzado el 2007. El otro día, justo pasó un tipo con la polera de este disco. Eso lo vi por primera vez. Led Zeppelin ha vendido más de 300 millones de copias y el catálogo de su rock/blues de piedra sigue vivo y pegando. La gracia del disco radica en que lo acompaña un DVD de la presentación en vivo que hicieron 25 años después, con Jason Bonham. Está lejos de ser una joya, pero es un exquisito tereso para sus seguidores.

Quiero ser tu fan.
Pero hay millones como yo. 
Eres única, grande y nuestra.

Este dato es chistoso. Dicen que la portada de el «Physical Graffiti» (1975), habría estado inspirada en el «Compartments» de José Feliciano (1973).

Cada cierto tiempo cae algo bueno. Aquí tuvimos suerte.

A veces pregunto mucho por ti. Salvo a los ratones, que abundan en esta cocina. Ten cuidado, no salgas a pasear. Te puedes encontrar con Britney de mala, con Ian Curtis pálido, colgado, o con la escopeta de Kurt. Por ningún motivo vayas a fiestas en la casa Robert Plant, ahí corre mucha droga loca y por eso mismo es que murió Bonham. Te quiero.

Nadie aquí lo sabe. 

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Zona tres datos: 

1.- El «Led Zeppelin II» se enorgullece de haber sacado del primer lugar en el ranking británico y gringo al «Abbey Road», el año 69. Por siete semanas.  
2.- Freddie Mercury y su banda, intentaron hacer el cover de «Immigrant Song». Fue un papelón. Igual, por respeto, cabe mencionar que es una de las pocas veces que Mercury estuvo en aprietos con el micrófono.
3.- Los padres de Spencer recibieron US$200 por la famosa foto.