Era una "mini ciudad" con botillería y peluquería: Desalojan panadería que fue tomada y arrendada a más de 300 personas

¿Qué pasó?

Este jueves, la Municipalidad de Santiago, junto a Carabineros, llevó a cabo el desalojo de una panadería que había sido tomada a finales del año 2018, para posteriormente ser subdividida para arrendar habitaciones y ejercer el comercio ilegal.

Al interior del inmueble, ubicado en la calle San Diego, se encontró una botillería clandestina, almacenes y salones de belleza.

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¿Cómo se tomaron la panadería?

"A finales del 2018, esta panadería fue tomada cuando estaba cerrada, ad portas de liquidarse como negocio para hacer otro emprendimiento", contó Felipe Solís, abogado del dueño del recinto.

"Fue tomada en principio por algunas personas, diría que cerca de diez. Desde esa fecha, interpusimos las acciones legales", sostuvo, aclarando que "al principio, concurrimos al lugar para intentar dialogar con la gente, pero fuimos expulsados con amenazas, con machetes, con varios elementos contundentes y nunca más nos acercamos a la propiedad".

El representante legal señaló que "el fenómeno de la migración irregular provocó que llegaran familias sin techo y pasamos muy rápidamente de tener 20 personas a 300 en algún momento, donde se subdividió y bien escrupulosamente se subarrendaba por gente que no tenía ningún derecho sobre la propiedad".

Al respecto, el mayor Marco Bahamondes, comisario de la Cuarta Comisaría, expuso que "son cerca de 70 subdivisiones las que hay, preliminarmente, divididas en dos niveles, y los arriendos fluctuaban entre $150 mil y$200 mil, dependiendo de la ubicación que tenían al interior del inmueble".

"Había una mini ciudad"

"Adentro se hicieron construcciones livianas, se subdividieron, había hasta negocios, pintaban uñas, cortaban el pelo. Había una mini ciudad", indicó.

Por su parte, el mayor Bahamondes detalló que "encontramos un motocicleta, que tenía encargo vigente por robo, y también dentro de la distribución de este inmueble había varios sectores como botillerías, almacenes, que van realizando la distribución y comercialización de distintos elementos en las dependencias.".

En ese sentido, precisó que "hay un clandestino de bebidas alcohólicas y ese es uno de los elementos característicos de los cité".

Cabe señalar que al interior del establecimiento había señalética que indicaba que incluso contaban con sistema para recibir pagos por tarjeta.

Delitos en el lugar

El director de la Dirección de Prevención y Seguridad Comunitaria de Santiago, Kevin Díaz, sostuvo que en el recinto "había tráfico de drogas, subarriendo abusivo y otros tipos de incivilidades. Es más, en diciembre del 2022 hubo un operativo del OS7, donde hubo detenidos y allanamiento de droga".

Sin embargo, desde Carabineros aclararon que en este nuevo procedimiento, por el momento, no se han encontrado sustancias ilícitas al interior del inmueble.

Utilizaban maquinaria de la panadería como calefacción

Díaz indicó que "se habló de que convivieron más de 300 personas en este lugar, muchas familias. Hay una distribución muy grande de piezas, pero también había mucha maquinaria asociada a la panadería y que se usaba para calentar el lugar".

"Por lo tanto, estábamos hablando de una probabilidad de incendio bastante grande y en un lugar comercial y con alta afluencia de elementos inflamable", aseveró.

Reubicación

Por otra parte, Díaz aseguró que "nosotros estamos haciendo el trabajo social para poder reubicar, muchas familias ya han sido reubicadas durante el proceso, y poder terminar de buena manera, ya que tenemos un dueño que se hará cargo del lugar".

"Muchas familias ya han salido, y hoy día solamente se encontraron 23 personas dentro. Esas personas están siendo catastradas para poder encontrar una alternativa para la vivienda", afirmó.

Asimismo, señaló que "le pedimos a la Policía de Investigaciones con migraciones que se hicieran presentes. Hicieron un operativo y pudieron hacer la autodenuncia de 10 personas que se encontraban irregular".

Respecto a qué pasará con el lugar, el abogado Felipe Solís expuso que "van a llegar guardias de seguridad para poder cerrarlo y evidentemente precaver que no se lo vuelvan a tomar, y luego hacer las gestiones comerciales que correspondan para poder darle vida útil a este negocio y generar valor".