Artemis II: La misión que llevará a la humanidad de vuelta a la Luna con la mira puesta en Marte

La NASA se prepara para un hito histórico: cuatro astronautas viajarán alrededor de la Luna a bordo de la nave Orion, en el vuelo tripulado más lejano que el ser humano habrá realizado desde el programa Apollo. Te contamos todo lo que necesitas saber.

¿Qué es Artemis II?

Artemis II es el primer vuelo de prueba tripulado del programa Artemis de la NASA. Cuatro astronautas volarán a bordo de la nave espacial Orion y confirmarán que todos los sistemas de la nave funcionen según lo diseñado en el entorno del espacio profundo.

En esta nueva era de exploración e innovación, las misiones Artemis permitirán a los astronautas explorar la Luna para llevar a cabo descubrimientos científicos, obtener beneficios económicos y ayudar a generar impulso para las primeras misiones tripuladas a Marte.

En términos simples: Artemis II no solo va a la Luna por ir. Es el ensayo general que determinará si la humanidad podrá volver a pisarla, y eventualmente, llegar a Marte.

¿Quiénes son los cuatro astronautas?

Los astronautas de Artemis II son Reid Wiseman, Victor Glover y Christina Koch de la NASA, y el astronauta Jeremy Hansen de la CSA (Agencia Espacial Canadiense).

Reid Wiseman es el comandante de la misión. Este nativo de Baltimore se desempeñó anteriormente como ingeniero de vuelo a bordo de la Estación Espacial Internacional para la Expedición 41, de mayo a noviembre de 2014. Durante esta misión de 165 días, Wiseman y sus compañeros de tripulación completaron más de 300 experimentos científicos.

Victor Glover es el piloto. Glover fue seleccionado como astronauta en 2013 mientras se desempeñaba como miembro del cuerpo legislativo en el Senado de Estados Unidos. Este nativo de California es aviador naval y fue piloto de pruebas en los aviones F/A-18 Hornet, Super Hornet y EA-18G Growler.

Christina Koch ocupa el rol de especialista de misión. Su experiencia previa en vuelos espaciales consiste en vivir y trabajar en la Estación Espacial Internacional durante casi todo 2019. Koch pasó un total de 328 días consecutivos en el espacio y participó en las primeras caminatas espaciales exclusivamente de mujeres.

Jeremy Hansen es el segundo especialista de misión, y el que más historia hace entre todos. Nacido en London, Ontario, Canadá, Hansen ha sido designado como especialista de misión para Artemis II, lo que lo convertirá en el primer canadiense en volar alrededor de la Luna.

¿Por qué hace historia?

Esta misión rompe varios récords al mismo tiempo.

Primero, es la primera vez desde 1972 que seres humanos se alejan tanto de la Tierra. La tripulación de Artemis II recorrerá una distancia cercana a 7.400 kilómetros más allá del lado lejano de la Luna, pudiendo ver la Tierra y la Luna desde las ventanas de Orion, con la Luna cerca en primer plano y la Tierra a unos 370.000 kilómetros de fondo.

Segundo, la distancia exacta de la tripulación a la Luna oscilará entre 6.400 y 9.650 kilómetros sobre su superficie. Esto está más lejos de la Luna que los 129 kilómetros que logró Artemis I, pero sigue siendo decenas de miles de kilómetros más cerca de lo que ningún ser humano haya llegado en más de 50 años.

Tercero, será el primer vuelo tripulado de la nave Orion, luego de que Artemis I la probara sin astronautas en 2022.

El viaje: paso a paso

El lanzamiento inicial será similar al de Artemis I, donde el cohete SLS impulsará la nave espacial Orion al espacio. Con tripulación a bordo, Orion y la etapa superior orbitarán la Tierra dos veces para garantizar que los sistemas funcionen como se espera mientras aún están cerca de la Tierra.

Luego viene el momento decisivo: el encendido de motores para la inyección translunar, donde el módulo de servicio de Orion proporcionará el último impulso necesario para poner a la nave espacial en un viaje de ida de una duración aproximada de cuatro días, rodeando el lado lejano de la Luna, trazando una figura de ocho que se extenderá a más de 370.000 kilómetros de la Tierra antes de su regreso.

Un detalle fascinante: desde la ubicación de la tripulación, la Luna se verá aproximadamente del tamaño de una pelota de baloncesto a la distancia de un brazo extendido.

Durante el sobrevuelo lunar, la tripulación perderá la comunicación con la Tierra de 30 a 50 minutos, dependiendo de cuándo se haya dado el lanzamiento. Durante ese tiempo, tomarán fotos y videos del lado lejano de la Luna y harán observaciones para compartirlas con los científicos en tierra una vez que recuperen la comunicación.

El regreso también tiene su propia magia: después de que Orion dé la vuelta alrededor del lado lejano de la Luna, su trayectoria de retorno libre de bajo consumo de combustible aprovechará el campo de gravedad Tierra-Luna para atraer a Orion de regreso a la Tierra de forma natural.

La misión dura aproximadamente 10 días en total, culminando con un amerizaje en el océano Pacífico.

¿Por qué deberíamos estar atentos a sus logros?

Esta misión no es un fin en sí misma: es el primer escalón de una escalera que lleva mucho más lejos.
Tras la prueba de vuelo sin tripulación de Artemis I, la misión Artemis II pondrá a prueba una amplia gama de funciones y capacidades del cohete SLS y de Orion para las misiones al espacio profundo. Esta misión demostrará que los sistemas de soporte vital críticos de Orion están listos para sustentar a la tripulación en futuras misiones.

Dicho de otro modo: si Artemis II sale bien, la siguiente misión —Artemis III— llevará a astronautas a pisar la Luna por primera vez desde 1972, incluyendo a la primera mujer en hacerlo. Y después de eso, el objetivo declarado de la NASA es Marte.

Mediante el programa Artemis, la NASA explorará más regiones de la Luna que nunca y creará una presencia duradera en el espacio profundo, mientras se prepara simultáneamente para llevar al primer astronauta a Marte.

Además, Artemis II también probará tecnología de punta que cambiará cómo nos comunicamos en el espacio: durante la misión, la NASA pondrá a prueba las comunicaciones láser, que utilizan luz infrarroja en lugar de ondas de radio para transmitir datos. Las longitudes de onda más cortas de la luz infrarroja permiten que las naves espaciales transmitan una cantidad de datos significativamente mayor en cada transmisión, lo que se traduce en más descubrimientos.

Detalles anecdóticos que no te puedes perder

El cohete más poderoso jamás construido: el cohete SLS impulsará la nave Orion y su tripulación usando una fuerza de propulsión de más de cuatro millones de kilogramos (8,8 millones de libras).

La Luna del tamaño de una pelota: desde donde estará la tripulación, la Luna se verá tan grande como una pelota de básquetbol sostenida al largo del brazo. Una imagen imposible de replicar desde la Tierra.

Entrada en llamas: al regresar, Orion experimentará temperaturas de alrededor de 1.650 grados Celsius durante la reentrada, y las comunicaciones con la tripulación estarán bloqueadas temporalmente por el plasma.

Aterrizaje con bolsas de aire naranjas: una vez en el agua, un sistema de cinco bolsas de aire de color naranja se inflará alrededor de la parte superior de la nave espacial y girará la cápsula hasta colocarla en posición vertical, para que la tripulación pueda salir de forma segura.

Un esfuerzo de miles: más de 3.800 proveedores en 49 estados de EE.UU. contribuyen al programa Artemis. También participan empresas y agencias de Europa, Canadá y otros socios internacionales.

Artemis II no es solo un vuelo espacial. Es la primera página de un nuevo capítulo en la historia de la humanidad: el regreso al espacio profundo, con la Luna como escala y Marte como destino final. Una misión que vale la pena seguir de cerca.

Fuente: Kit de prensa oficial de Artemis II, NASA.

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