China inicia una "revolución" en sus baños públicos y limita la cantidad de papel higiénico

  • Por Pablo Torres

Las autoridades de turismo de China, en un plan para evitar el robo de papel higiénico en los baños públicos, instalaron un sistema de reconocimiento facial para entregar una cantidad limitada de este material a los usuarios.

La inusual medida –enmarcada en la “revolución del retrete”- es otro de los pasos para mejorar las instalaciones públicas del país asiático, las que se han enfrentado a las altas exigencias de la población rica que año a año visita China.

El nuevo mecanismo hará que solo se le entreguen 60 centímetros a cada usuario cada nueve minutos.

La limitación en la cantidad de papel nace luego de que los administradores del sitio donde se encuentra el Templo del Cielo de 600 años de antigüedad, advirtieran el robo que sufrían sus baños, los cuales necesitan tener suficiente dotación de papel higiénico si quieren que la Autoridad Nacional de Turismo les de la máxima calificación.

“Las personas se llevan papel principalmente porque les preocupa que no haya más disponible si utilizan el baño otra vez. Pero si podemos surtirlo en todos los retretes, la mayoría de la gente ya no se lo llevará”, explicó el investigador de la Academia china de Turismo, Zhan Dongmei.

Pero la revolución en China no solo creará mayores limitaciones, sino que también se construirán cerca de 34 mil baños públicos nuevos, junto con renovar 23.000 existentes durante el 2017. Incluso, se ha pedido que los nuevos servicios incluyan inodoros occidentales donde los usuarios puedan sentarse, reemplazando los urinarios típicos chinos que se utilizan de pie.

Hasta el momento, la inversión por la “revolución del retrete” es de 3.600 millones de dólares.