5 alimentos que deberías evitar si tienes hígado graso

El hígado graso no alcohólico es una de las enfermedades más diagnosticadas en el mundo. Según la Sociedad Chilena de Gastroenterología, debido a la pandemia del coronavirus, cambios en la alimentación y sedentarismo, aumentó el diagnóstico de la enfermedad, y actualmente el 30% de la población chilena la padece. 

Las personas diagnosticadas con esta silenciosa enfermedad tienen un hígado en el que se ha acumulado más grasa de lo recomendado, lo que podría llevar a un daño hepático severo si es que se mantiene sin tratar. 

Al estar directamente relacionada con el sobrepeso y la obesidad, la primera línea de tratamiento son los cambios en la alimentación. Reducir porciones, hacer más ejercicio y mejorar la dieta en general serán algunas de las recomendaciones de los expertos.

Conoce cuáles son algunos de los alimentos que puedes evitar consumir si es que has sido diagnosticado con hígado graso.

Alcohol

 

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Las bebidas alcohólicas son una de las principales causas del hígado graso y otros tipos de daño hepático. Si bien, los problemas suelen aparecer con el consumo excesivo, se ha demostrado que no es necesario que esto sea constante, ya que grandes cantidades ingeridas durante los fines de semana, por ejemplo, produce el mismo deterioro.

Carnes rojas

 

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Las carnes roja son una de las fuentes de proteínas más altas en grasas saturadas y las que aumentarán la grasa que se acumula alrededor de los órganos, especialmente el hígado.

Los cortes de vaca, cerdo y los embutidos pueden ser remplazados por legumbres, tofu o pescados altos en grasas. 

Alimentos fritos

 

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Por su puesto que las comidas más altas en grasa que puedes encontrar en el mercado son las frituras. No importa si las preparaste en casa o si son compradas, estas contienen altos niveles de grasa, calorías y sal, todos ingredientes que deberían ser controlados en las personas con hígado graso.

Azúcar y sal añadida

 

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Los alimentos que tienen mucha sal o azúcar, como papas fritas, maní salado, dulces o productos horneados, es que son responsables directos de las alzas de presión y de azúcar. 

Las dietas altas en azúcares, especialmente fructosas, estaría directamente relacionado con el aumento de peso, y podría resultar en hígado graso. 

Por otro lado, la sal también ha sido estudiada por estar directamente relacionada con el diagnóstico de la enfermedad.

Carbohidratos refinados

 

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Naturalmente, el arroz y el trigo son alimentos altos en fibra, pero en la industria alimentaria se acostumbra a procesarlos para blanquearlos antes de vender. Es a través de esta técnica que resulta el arroz blanco y se obtiene la harina blanca, pero también se pierde gran parte de la fibra que aportan.

Las dietas que contienen muchos granos refinados suelen producir un aumento en la glucosa en la sangre, y están directamente relacionadas con el diagnóstico de hígado graso, según estudios.

En cambio, se puede preferir las versiones integrales de los mismos granos, o se pueden remplazar por papas o legumbres. 

Este artículo está diseñado para informar y no pretende dar consejos o soluciones médicas.

Consulte siempre a su doctor o especialista si tiene dudas sobre su salud o antes de iniciar un tratamiento.

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