El crimen detrás de la ATON (archivo)

El crimen detrás de la "Ley Gabriela": La huella de una zapatilla fue la pista clave para resolver el caso

  • Por Vladimir Núñez / Bárbara Mena

Casi cuatro años han transcurrido desde el doble femicidio que terminó con la vida de la joven Gabriela Alcaíno y de su madre, Carolina Donoso. Un crimen que la PDI logró resolver gracias a la huella de una zapatilla y que además, debido a la tenacidad de la familia de las víctimas, permitió impulsar la llamada "Ley Gabriela".

El crimen contra Gabriela y su madre

El 12 de junio de 2018, los chilenos fueron testigos de un caso de doble homicidio en Maipú que conmocionó al país entero, se trata del asesinato a sangre fría de Gabriela Alcaíno y Carolina Donoso, madre e hija, a quienes les arrebataron la vida durante la madrugada al interior de su casa.

Aquella noche Carolina fue atacada en el patio de su domicilio, recibiendo 30 puñaladas. Tras esto, Gabriela bajó rapidamente las escaleras para ver lo que ocurría y resultó brutalmente atacada con un cuchillo en seis ocasiones por el mismo agresor.

Apenas se conocieron los hechos, el principal sospechoso siempre fue Fabián Cáceres Aravena, expareja de Gabriela, quién en ese entonces tenía 18 años, y que no quería asumir que la joven de 17 ya no quería continuar en una relación con él.

Al respecto, la inspectora Sagery Gómez, de la Brigada de Homicidios Metropolitana, sostuvo que: "Al no estar de acuerdo... hay un testigo que lo escucha directamente cuando esta hablando con Gabriela y le dice que si no está con él, no va a estar con nadie más".

La huella de la zapatilla fue una pista clave

Entre las pistas claves en la investigación que inculpaban a la expareja de Gabriela se encontraban audios, testigos y rastros que dejó el femicida, sin embargo, lo que terminó siendo crucial para comprobar su culpabilidad en el crimen fue la huella plantar de una zapatilla de Fabián Cáceres.

"Del domicilio de este sujeto se encontraron unas zapatillas las cuales estaban húmedas... y esas fueron las zapatillas que se llevaron a peritaje y arrojaron el tema con la comparación de la huella plantar en el sitio del suceso", detalló la inspectora Gómez.

A pesar de que el imputado luego de cometer el delito, intentó limpiar el lugar y eliminar cada rastro que los implicará al crime, jamás se imaginó que la huella de su zapatilla sería determinante para enfrentar a la justicia.

Al respecto, el Perito David Zamorano Aranda, de la Sección de Dibujo y Planimetría de la PDI, reveló que "se hizo un levantamiento de huellas de calzado impresa en manchas pardo rojizas, equivalente a sangre, en este proceso se va analizando la forma que se va encontrando en esta impresión, todo esto se va enumerando como evidencia para poder hacer un pauteo e indicar cuantas similitudes tiene la zapatilla versus la mancha con impresión a calzado".

Ley Gabriela

El 21 de abril de este año, Fabián Cáceres Aravena, ya con 22 años de edad, fue condenado a cadena perpetua calificada por el crímen, lo que implica que deberá cumplir con una pena de 40 años de cárcel.

Fueron años los que duró la investigación, los que se tradujeron en sufrimiento para la familia de las mujeres asesinadas, que no sólo tuvo que conocer detalles del macabro crimen, sino que también debió lidiar con una justicia que en ese entonces, no consideraba el asesinato de estas dos mujeres como femicidio. Es en este contexto, y a partir de este caso, que nació la denominada "Ley Gabriela".

Sobre esta ley, Rodrigo Alcaíno, tío y padrino de Gabriela, aseguró que la "Ley Gabriela, lo que hace es implementar todo lo que faltaba en terminos juridicos, relativo a un femicidio. El femicidio antes era solo cuando había una relacion establecida, bajo un mismo techo, con un hijo... Hoydía se amplia a toda mujer, desde que nace hasta que es anciana, va a tener una condicion de femicidio calificado, eliminando atenuantes como el arrebato a la obcecación y aumentando las penas privativas de libertad."

Si eres víctima o testigo de violencia hacia la mujer el fono de orientación dispuesto por el Servicio Nacional de la Mujer y la Equidad de Género (SernamEG) es el 1455. El número se puede marcar tanto en teléfono fijo como en el celular y desde ahí brindan orientación para ayudar a víctimas de maltrato o te guían con los mecanismos para realizar una denuncia.