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VPH y cáncer de cuello uterino: Conoce sus principales diferencias

  • Por Meganoticias

Tanto el virus de papiloma humano, conocido popularmente como VPH, como el cáncer de cuello uterino son patologías que afectan con frecuencia a las mujeres y que deben ser tratadas oportunamente. Es necesario aprender a diferenciarlos para tomar medidas oportunas en su tratamiento.

El VPH causa la infección de transmisión sexual (ITS) más común. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la mayoría de las personas sexualmente activas lo contraerán alguna vez en sus vidas, de forma aislada o recurrente.

Esta patología suele no causar mayores problemas si es atendida oportunamente, pero existe un porcentaje de infecciones, generadas por tipos específicos de VPH, que son capaces de mantenerse y dar como resultado cáncer de cuello uterino.

VPH no es cáncer de cuello uterino

Este tipo de cáncer tiende a ser el resultado de un caso de VPH, cuando el sistema inmune no puede combatir la infección y transforma las células. Pero, según el Instituto Nacional del Cáncer (NIH), en Estados Unidos, este no es el único que se relaciona con el recurrente grupo de más de 200 virus. Los cánceres de orofaringe, ano, vagina, pene y vulva también están vinculados a esta afección.

Los virus de papiloma humano pueden ser no oncogénicos, cuando producen verrugas, y oncogénicos, capaces de producir un tumor maligno, que pueden resultar en cáncer. Los casos de alto riesgo desencadenan alrededor de un 5% del total de pacientes de cáncer en el mundo, lo que se traduce en unas 570 mil mujeres y 60 mil hombres enfermos.

El diagnóstico será fundamental en la forma de llevar estas lesiones, que en ambos casos no suelen presentar síntomas. Las pacientes con tejido cancerígeno en el cuello del útero pueden presentar sangrados vaginales y dolores pélvicos. En la revisión de los exámenes de rutina hay formas de identificar su existencia.

Prevención y control

Las vacunas son una de las formas primordiales de prevención para cualquier tipo de VPH. Con esto se evita que tomen fuerza patologías más agresivas como precánceres, cáncer de cuello uterino o la persistencia de verrugas genitales. Así lo reseña el Centro para el Control y Prevención de Enfermedades en Estados Unidos.

De igual forma, el cáncer de cuello uterino se previene o detecta tempranamente con los controles médicos. Las pruebas de Papanicolau y las de VPH detectan los cambios celulares y agilizan la aplicación de tratamientos en caso de que sea necesario.

Si un profesional de la salud encuentra irregularidades en los resultados de estas pruebas, se sugiere hacer un seguimiento para ver la evolución y concretar pruebas adicionales. En todo caso, en la actualidad no se aconseja usar otras pruebas de detección.

Al ser la base una enfermedad de transmisión sexual, se recomienda un ejercicio responsable y seguro de la sexualidad. NIH aclara que los condones y las barreras bucales no impiden por completo el riesgo de transmisión de VPH, a pesar de que sí disminuyen las probabilidades.

Este artículo está diseñado para informar y no pretende dar consejos o soluciones médicas. Pregúntele siempre a su doctor o especialista si tiene dudas sobre su salud o antes de iniciar un tratamiento.

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