Escándalos en el escenario: Chile lindo. Recuerdos, reclamos y sugerencias

  • Por Matías Andújar

Muchos de estos casos ya forman parte de la cultura popular de nuestro país. Pero, no es que esté de más recordarlos, es que cada vez que los vemos, los recordamos, es como si fuese la primera vez. No dejamos de asombrarnos, de reírnos, de verlos una y otra vez.

— El día que Alejandro Sanz invitó en un tema a Javiera Mena —

Nada menos que «Corazón Partío» eligió Alejandro Sanz. Dicen que es pecado no saberse esta canción.

Javierita fue trending topic nacional por varias décadas de minutos. “Feroz bochorno” era el epitafio.

Ya cuando se subió al escenario, con el micróno al frente, se le notaba algo raro. Las piernas dobladas, como cuando no saben caminar en tacos. Recién salida de una película de Amy Winehouse. Desafina, no se sabe la letra, entra en otros tiempos y en cualquier tono. 

A los (2:00) la canción reza:

Sigue aquel dolor por creer en ti
¿Qué fue de la ilusión y de lo bello que es vivir? 
A cambio, no es malo un balbuceo ininteligible. Con mucha emoción y gracia. 

Se ve cómo el buen Alejandro Sanz intenta salvarla vocal y anímicamente metiendo la cuchara en los estribillos que a ella le habían asignado. Después hace cantar al público, sonríe nervioso y seguro que al mismo tiempo se le cruzaba por la mente esa personita que lo asesoró tan bien. 

A los (3:15) la letra dice: 

Si no lo sabes tú, te lo digo yo 
En su versión libre, canta: “Si tú lo sabes bien, y te lo digo yo”. WTF, como dicen? Y eso que tenía dos telepromter al frente suyo. 

¿Habrá pensado que estaba en la ducha? Lo que está claro es que no se llevó la tarea para la casa. 

Por redes sociales —la nueva forma de opinar y de ocultarse— expresaban el rojo en sus rostros, de risa o de vergüenza. A mí, lo que me gusta, es el minuto 2:05 cuando mueve su brazo al ritmo del flow. Parece que iba a rapear.  

Ya después, el coro se repite muchas veces, se le ve completamente perdida en el escenario. Se mueve al ritmo de la «Cumbia Metalera» y con las palmas acompaña delatando que no aprobó Rítmica I. 

¿La invitará Alejandro Sanz en otra ocasión? Hay que darle segundas oportunidades a las personas. 

Ella dijo: "En un momento se me olvidó un poco la letra, debo confesarlo, pero ni se notó porque inventé otra parecida". No estoy seguro que Sanz le dé otra oportunidad. Pero quizás como humorista podría ir. 

asoadfi iisjdaisjd asduaisj a jasijio corazón partío 
ahdiasih ij hsj fiwoefjwhe faoshf oeufuh corazón partío

Quedé con los «Tímpanos Partíos».

— Los Prisioneros. El día que Jorge González casi decidió estudiar periodismo —

Narea, como siempre, a la sombra de Jorge, no hace música sino que escribe libros testimoniales como exmiembro de Los Prisioneros, va de invitado a estelares nocturnos, intenta echarlo al agua, ventila cagüines y se hace la "vistima". 

Que Jorge siempre ha estado enamorado de él, que quería que hicieran un trío con su mujer, y tanto y tanto chisme barato, de pésimo gusto, y que nunca ha logrado disminuir las composiciones, letras e intenciones musicales de uno de los grandes de nuestro Chile lindo como un sol. 

Por la fecha, el líder de Los Prisioneros, los había reunificado, tocaban en el Festival de Viña y presentaban a su nuevo guitarrista Álvaro Henríquez. ¡Que toca tres mil quinientos kilos más que Narea!

Pero hace poco el ex Prisionero había hecho de las suyas, difundiendo una carta donde exponía: "Es Jorge González quien ha tomado la decisión de sacarme del grupo y no me interesa retomar el trabajo con una persona que viene basando su liderazgo en la total ausencia de diálogo y en el mal trato hacia su equipo". 

En la conferencia de prensa, organizada por lo de Henríquez y la vuelta a los escenarios, Jorge dijo que la famosa carta de Claudio Narea no era un tema para él. Que hablara lo que se le diera la gana. Pero no fueron capaces de preguntarle otra cosa. 

Fiel a su espíritu, dijo e hizo:  

Mítico. Voy a hacer un ringtone con este audio.  

— El día de furia de Felo. ¡Fue un grupo pequeño! —

Hasta el día de hoy y hasta el día que muera, Rafael "Felo" Verdugo se arrepentirá de este arrebato. Lo ha dicho él. 

En un pequeño festival en San Felipe se presentaba Felo. Ya terminando su presentación, arriba del escenario, incómodo, molesto, recién entrando en calentura, pero aún en personaje, se manifestó contra un pequeño grupo de personajes que medio ensañados con él, no paraban de pifiarlo. 

Felo tiene un ojo admirable para el cálculo. A vuelo de pájaro cuenta 8.000 personas en el recinto. Y que 20 son los que pifean. O sea, "un 0.25%", dice. Es correcto. 

Terminó su presentación y se bajó molesto. Los animadores le piden algo más de su repertorio. No. 

Una vez abajo, parece que camino a camarines, lo abordan algunos periodistas. 

-¿Cómo te tomaste las pifias del público?
-¿Cuáles pifias?
-La del público de esta noche.
-El público... ¿El cien por ciento dices tú?
-No el cien por ciento pero sí se escucharon muchas pifias
-No, cuatro por ciento, ¡ah!, saca la cuenta. Imagínate toda la gente pifiando, no fue así.
-Se escucharon hartas pifias
-¡FUE UN GRUPO PEQUEÑO!

En Chile le llaman "un Taldo" a estos arranques. A modo de gracia, por el nombre del personaje de los comics hechos por Agustín Arenas quien padecía el Síndrome de Tourette. En el resto del mundo se le conocen como "estar poseído". 

Influyeron dos factores. Cero tolerancia a unas pifias locas, y, la insistencia en las pifias por parte de un reportero. El hachazo al ego del artista. Traducción: descontrol total. 

Eso pasa por estar demasiado seguro que te va a ir bien. Ahí le falló el cálculo. En tres semanas más se presentaba en el Festival de Viña. En su fuero interno entendió que no debía ir a Viña después de este pequeño incidente. Las partes acordaron cancelar la presentación. 

Mucho le ha costado retomar el ritmo de sus presentaciones. Perdió mucho. A la hora de las aclaraciones, en un programa de TV, patentó el nuevo concepto de "Auto Histeria Inducida". Interesante. Sin querer, mantenía su "humor distinto". 

— El día que Glup! se negó a doblar —

18 de Junio, 1999. «Freebola» era un éxito radial. Música "joven", programa "joven". "Invitemos a Glup!, pero que no toquen, que hagan playback no más, nadie se da cuenta", pensaron. 

Los chicos, que les gusta el guitarreo frenético, el baile y el salto desordenado, no les gustó nada la idea. Nunca han hecho playback. Pero ya estaban ahí. La verdad, el formato de ese tipo de programa no da ni cuenta con los recursos como para presentarse en vivo. Aunque sea un solo tema. No sé en qué estaban pensando cuando aceptaron. Quizás se acordaron del Extra Jóvenes. 

La cosa es que, más encima, les tiraron otra canción. Se nota, al ver el video, que no estaban preparados para eso. Hay que verlo de principio a fin. Es una protesta. Contexto 1999. En las teleseries nocturnas no les mostraban ni los tobillos a las mujeres. Ahora las usan como llaveros.   

María Fernanda "Titi" García Huidobro hace importantes reflexiones al final del video. Y lo que nunca se vió, nadie lo puede explicar mejor que la primera fuente. En una entrevista Koko recordó el momento. 

"Cuando se fueron a corte, los de audio me putearon diciendo que había roto el micrófono. Ahí hubo un forcejeo. En un momento un h***n me pesca del pelo y me tira al suelo onda para sacarme la c****a y cuando voy cayendo, mi hermano, que es e h***n más pacífico que hay, como que llega corriendo y le pega así PAAA". 

Recordatorio: ¡Así se hace un playback!

— Faith No More. El día que Mike Patton se enamoró de Chile —

Festival Monsters Of Rock, Chile, 1995. Todavía existía una vieja camada de los llamados "Cumas Aggressor", unos tipos muy simpáticos y agradables de la escena del metal que se creían lo más malo de lo malo, los más duros entre los duros y que se dedicaban a destrozar, pelear, escupir y tomar. Poco les importaba, en sí, aquel sagrado estilo musical. En la segunda jornada del Festival tocaba Ozzy Osbourne, Paradise Lost, uno de los emblemas de mi juventud, y Faith No More, una banda de "metal alternativo" que justamente ese año, se había lanzado de forma más mediática. Todos, por primera vez en Chile. 

Abrió Paradise Lost. Se cumplía uno de mis sueños. Empecé a temblar cuando ví que les tiraron dos "pollos". Los ingleses, en negro estricto, en tono muy bajo y seco, lo dejaron en claro "Don't spit" (No escupan). Me salvé de las lágrimas. Siguió FNM y fue inevitable. Seguía Ozzy y la gran mayoría se los quería saltar. 

Mike Patton, vocalista de FNM, en la postura del guerro, como en yoga, y en la primera línea de combate, se ubica al borde del escenario a recibir una lluvia de escupos. Lejos de correrse, Patton, abre la boca, saca la lengua y los incita a que le den dentro de la boca. Como si fuesen cabritas. Sigue cantando y ni siquiera se pasa el antebrazo por la frente. 

Por si no quieren escuchar el tema completo, les hago el resumen. Ver desde 1:24 a los 2:04. 

Desde ese día, Patton viene a Chile cada vez que puede, se corta el pelo en el Persa Biobío, viaja por el día a Valparaíso, almuerza en cualquier pica', se intoxica, suspende las fechas, las recupera. Desde ese día se ganaron mi absoluto respeto. 

Hay gente que asegura haberlo visto en nuestro país, fuera de su itinerario de giras. La verdad, yo también creo que tiene una casita en Chile donde llegar. 

— El día que Enrique Iglesias le rompió la boca a una señora —

El veinteañero y ya famoso chico de España llegaba al Evento de la Gaviota por segunda vez. Corría el año 2000. En la pausa que se genera para que los animadores se acerquen y el público se manifieste, Iglesias no podía cerrar la boca. 
Se le ve entre ido y atónito. 
Se le ve agitado de la canción anterior. 
Se pedía la Gaviota de Plata. 
Se le entrega la Gaviota de Plata. 
La toma, sale corriendo por la pasarela hacia el público, y muy firme en su posición, dice: “Esto es más vuestro que mío” y echa a volar el ave de plata dentro de la boca del “Monstruo”. Bolocco exhalaba con sus ojos y al borde del grito, se le escucha golpeados y remarcados: “No. No. ¿Pero qué acabas de hacer? ¡Tiraste la Gaviota!”. Se recoge el vestido y sale disparada a rescatarla entre la multitud. 
El arma blanca en potencia, le alcanzó a besar el labio a una señora, quien subió al escenario a devolverla y tuvo el placer de saludar y besar al joven. Dejándole una cariñosa marca de sangre en la mejilla. Iglesias seguía sin cerrar la boca. Bolocco le limpiaba la mejilla. A Vodanovic no se le escucha decir ni pío. La señora fue llevada a urgencias.

Iglesias Jr. solo quería devolverle el cariño a su público. El momento es recordado hasta hoy como "El Gaviotazo". Ese mismo año vino el "Boloccazo". 

A veces está bueno enterarse de los protocolos. De ahí a respetarlos, es otra cosa. Pero meter las patas es meter las patas.

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Zona tres datos:

1.- Casualmente, me di cuenta que todas las celebridades aquí mencionadas, se han parado en la Quinta Vergara alguna vez. 
2.- ¡Existen las segundas oportunidades en Viña! En 1994, Alejandro Sanz, que iniciaba su carrera, no pudo ni iniciar su presentación por problemas técnicos. Su guitarra nunca sonó. Lloró sin parar. Miguel Bosé, al cierre de la jornada, lo invitó al escenario. 
3.- El 2003, en la Quinta, Jorge González tenía prohibido hablar entremedio de las canciones, para no incomodar a algunos sectores, así que cambio letras, extendió secciones y dijo todo lo que quizo.