Observar el cielo se convierte en una alternativa distinta para el tiempo libre en vacaciones

Durante el período de vacaciones, muchas personas buscan panoramas distintos para disfrutar su tiempo libre y salir de la rutina. En ese escenario, actividades ligadas a la ciencia y la naturaleza se transforman en una alternativa atractiva para grandes y chicos, especialmente cuando permiten aprender y sorprenderse al mismo tiempo.

Una de las alternativas disponibles para quienes se quedan en Santiago es visitar el observatorio Manuel Foster, ubicado en la cima del Cerro San Cristóbal. Con 122 años de historia y construido en 1903, este monumento histórico permite a personas de todas las edades aprender sobre constelaciones, planetas y fenómenos del universo de manera cercana y didáctica.

Chile cuenta con más de 20 observatorios científicos, entre ellos el observatorio de La Silla, cuyos datos han sido clave para investigaciones que incluso han derivado en Premios Nobel en Física, según el Observatorio Europeo Austral (ESO).

"El mayor impacto que ha generado el observatorio de La Silla es la gran cantidad de datos que ha producido a lo largo de todas estas décadas desde que empezó a operar, que ha dado lugar a varios Premios Nobel en física", señaló Itziar de Gregorio, representante de ESO en Chile.

Además, este observatorio se abastece con energía renovable de la central solar La Silla de Enel, una planta pionera en Chile que ha permitido testear múltiples tecnologías, las cuales posteriormente se han desplegado a gran escala a lo largo del país para más hacer eficiente la generación fotovoltaica.

 

 
 
 
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