"Pitéatelo, dispárale": Aróstica declara que el día del asalto portaba una pistola en la cintura y otra oculta en su sillón

Mega Investiga accedió en exclusiva a las declaraciones que el expresidente del Tribunal Constitucional, Iván Aróstica, y su hijo Luis Felipe entregaron ante la PDI horas después del violento asalto registrado en San Miguel. Los relatos reconstruyen minuto a minuto el enfrentamiento: una metralleta apuntando a la cabeza de Aróstica, cuchillos, disparos dentro de la casa, un revólver oculto en un sillón y la persecución de los asaltantes hasta el antejardín.

La cronología

A las 21 horas del pasado 21 de mayo, el ex presidente del Tribunal Constitucional, Iván Aróstica, se encontraba leyendo un libro en el living de su casa en San Miguel cuando escuchó un estruendo que rompió la tranquilidad de la noche.

Lo que ocurrió durante los minutos siguientes quedó registrado en dos declaraciones policiales a las que Mega Investiga tuvo acceso.

En ellas, tanto Aróstica como su hijo Luis Felipe reconstruyen una secuencia marcada por armas de fuego, cuchillos, forcejeos cuerpo a cuerpo y una lluvia de disparos que terminó con un delincuente muerto, varios detenidos heridos y ambos integrantes de la familia baleados.

Según declaró Aróstica ante la PDI, todo comenzó cuando un grupo de entre tres y cuatro sujetos irrumpió violentamente en el inmueble. “Ingresan tres o cuatro sujetos con sus rostros cubiertos. Uno de ellos portaba un arma de fuego tipo metralleta recortada, con la cual me apuntó y me dijo que entregara todo lo de valor, si no me iban a matar”.

El ex ministro relató que fue golpeado reiteradamente con esa arma. “Con el cañón del arma me golpeó en la cabeza en dos o tres ocasiones”.

Pero había un elemento que los asaltantes desconocían. Aróstica declaró ser coleccionista de armas debidamente inscritas y que esa noche portaba un revólver calibre .38 en la cintura.

“Me encontraba portando un revólver marca Arminius, color negro, calibre .38, en mi cintura, el cual me sustraen”.

Sin embargo, no era la única arma que mantenía en la vivienda. “Yo mantenía oculto otro revólver entre medio del sillón”, dijo a la PDI. Ese detalle sería decisivo para el desenlace posterior.

El arma escondida

De acuerdo con su testimonio, en medio del asalto logró aprovechar un descuido de los delincuentes. “Logré extraerlo y procedí a realizar un disparo al lugar donde se encontraban estos delincuentes, lo que provocó que huyeran hacia el antejardín”.

La situación, sin embargo, estaba lejos de terminar. Aróstica sostuvo que uno de los sujetos descendió desde el segundo piso portando otra de sus armas.

“Otro descendió del segundo piso portando otro revólver de mi propiedad, produciéndose un forcejeo entre ambos, logrando arrebatarle el arma”, apuntó.

Mientras eso ocurría, en la vivienda contigua, Luis Felipe Aróstica escuchó los primeros ruidos. En su declaración relató que se encontraba junto a su esposa y sus dos hijos pequeños preparándose para dormir cuando escuchó golpes provenientes del exterior.

Segundos después apareció su madre.

“Hijo, hijo, hay un hombre con una metralleta amenazando y peleando con tu papá”, habría dicho según el relato del hijo.

Luis Felipe no dudó y corrió por el patio trasero e ingresó a la vivienda de sus padres por el sector del lavadero.

Desde la cocina observó una escena que describió con detalle ante la policía. “Vi que había dos hombres en el living amenazando a mi papá”. Uno de ellos portaba un arma larga: “Era como un subfusil”. El otro tenía dos cuchillos.

“Tenía dos cuchillos largos, uno en cada mano (?) mi papá estaba de rodillas”, sostuvo.

Luis Felipe tomó un cuchillo desde la cocina y avanzó hacia el living, fue ahí que vio a su padre prácticamente reducido.

“Mi papá estaba de rodillas en el piso”, recordó. Intentó acercarse, pero el hombre armado con los cuchillos le cortó el paso.

“Me dijo algo como: ‘¿Qué pasa, conchetumadre? Tírate al suelo’”. Entonces comenzó un forcejeo.

“Mi papá y yo contra el del subfusil”

Según su relato, logró golpearlo y alejarlo de Aróstica. Mientras tanto, el segundo delincuente alentaba el ataque.

Una frase quedó grabada en su memoria: “Mátalo, pitéatelo, dispárale”.

Luis Felipe aseguró que no sabe en qué orden fueron pronunciadas esas palabras, pero sí recuerda que fueron repetidas mientras peleaban dentro de la casa.

“El sujeto de los cuchillos decía: ‘Mátalo, pitéatelo, dispárale’”.

Los disparos dentro de la casa

El enfrentamiento continuó hasta la puerta principal y fue entonces cuando los delincuentes comenzaron a retroceder.

Sin embargo, antes de escapar, uno de ellos abrió fuego. “Salieron por la puerta principal y el del subfusil disparó hacia el interior de la casa”, dijo Luis Felipe quien no pudo precisar cuántos tiros fueron.

“No recuerdo si fueron uno, dos o tres disparos”.

Luego vino la persecución hacia el antejardín. Según el hijo del ex presidente del Tribunal Constitucional, alcanzó a observar cuando uno de los delincuentes disparó contra su padre y la respuesta fue inmediata.

“Mi papá, en defensa, le disparó a este sujeto, quien cayó al suelo en el mismo antejardín”, detalló.

Mientras uno caía herido, otro intentaba escapar saltando la reja de la propiedad.

Luis Felipe corrió tras él. “Lo vi intentar sacar algo, como quien saca un arma del cinturón”, aseguró.

Por eso intentó bajarlo.

“Yo le pegaba porque pensaba que estaba armado con una pistola”.

El hombre terminó levantando las manos.

“Tranquilo, tranquilo”.

El disparo que dejó herido a Luis Felipe

La historia no terminó ahí.

En la calle había un vehículo esperando.

Luis Felipe declaró haber visto un automóvil con el motor encendido y una persona al volante.

Luego vinieron nuevos disparos.

“Se escucharon nuevamente disparos. No sé de dónde provenían”.

Fue entonces cuando recibió el impacto.

“Sentí un fuerte golpe en la espalda baja, como si me hubieran golpeado con una tabla”.

Al principio no entendió lo que había ocurrido.

Pero segundos más tarde descubrió que había sido baleado.

“Palpé la zona y noté el agujero”.

El propio Aróstica confirmó en su declaración que su hijo fue alcanzado por disparos durante el enfrentamiento.

“Uno de los sujetos realizó disparos en contra de mi hijo”.

Ambos terminaron baleados

El ex presidente del Tribunal Constitucional también resultó herido.

“Yo recibí un impacto balístico en mi antebrazo derecho”.

Pese a ello, aseguró haber seguido disparando.

“Procediendo a realizar tres o cuatro disparos en contra de los delincuentes”.

Según su relato, tres integrantes de la banda quedaron heridos en el antejardín.

Otros escaparon en un automóvil.

“Huyeron en un vehículo de color azul, desde el cual nos realizaron disparos”.

La declaración agrega otro antecedente relevante para la investigación.

“Al parecer, algunos delincuentes lograron huir por el patio posterior de las casas colindantes”.

Cuando llegaron Carabineros y personal municipal, uno de los asaltantes ya había fallecido.

Los otros fueron trasladados a centros asistenciales.

Aróstica terminó en la Clínica UC de Marcoleta.

“Logrando extraer un proyectil de mi antebrazo”.

Su hijo fue derivado a la Clínica RedSalud Alameda.

Inicialmente se informó que mantenía impactos balísticos en el muslo y abdomen.

Sin embargo, el propio Luis Felipe declaró posteriormente otro hallazgo médico.

“Olvidaba señalar que, estando en la clínica, me informaron que también tengo otro impacto balístico en el muslo derecho”.

¿Legítima defensa?

Los antecedentes reunidos hasta ahora por la Fiscalía —entre ellos las declaraciones de Aróstica y su hijo, los relatos de otros testigos y las imágenes captadas por cámaras de seguridad— han permitido reconstruir una secuencia que, preliminarmente, encuadra dentro de la presunción legal de legítima defensa.

Con todo, las declaraciones prestadas por Iván Aróstica ante los investigadores también abren una interrogante respecto de las armas utilizadas durante el asalto. Según su relato, al momento de los hechos mantenía una pistola en la cintura, mientras que una segunda arma se encontraba sobre un sillón del inmueble. Aunque la legislación permite a los propietarios mantener armas inscritas dentro del domicilio autorizado, los antecedentes podrían ser revisados por la Fiscalía para determinar si se cumplían las obligaciones de custodia y almacenamiento exigidas por la Ley de Control de Armas. Por ahora, sin embargo, no existe imputación alguna relacionada con la tenencia de dichas armas y tanto Aróstica como su hijo continúan siendo considerados víctimas en la investigación.

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