Fiscalía interroga a ministros de la Suprema por "trama bielorrusa" y alzan secreto bancario de Simpértigue

Cuatro ministros titulares y una abogada integrante de la Corte Suprema fueron interrogados, como testigos, ante la Fiscalía en el marco de la investigación por los sobornos que habría recibido la exministra Ángela Vivanco para, presuntamente, torcer un fallo a favor de la empresa bielorrusa Belaz-Movitec en su disputa contra Codelco. Una causa hoy mantiene a la exvocera del máximo tribunal en prisión preventiva.

Las declaraciones -obtenidas por Mega Investiga- forman parte de las diligencias reservadas que lleva adelante la Fiscalía Regional de Los Lagos para probar cómo operó el esquema de corrupción al interior del tribunal más importante del país. Bajo ese secreto, el fiscal Andrés Kusch citó uno a uno a los ministros que integraron la Tercera Sala durante la tramitación del polémico recurso de protección: Mario Carroza, Adelita Ravanales, Jean Pierre Matus, Leonor Etcheberry y María Cristina Gajardo.

Todos declararon en calidad de testigos y fueron interrogados, entre otras cosas, sobre si detectaron algún "interés especial" de Vivanco en la causa. Lo que respondieron revela, desde adentro, las anomalías de una tramitación que hoy es el corazón de la investigación penal.

“Tenía bastante conocimiento”

El ministro Mario Carroza fue el más detallado al describir las irregularidades que rodearon la tramitación de la causa. Lleva 49 años en el Poder Judicial y dice haber visto pocas cosas como esta.

Lo primero que le llamó la atención fue la velocidad. La causa había ingresado a la Corte el miércoles 28 de junio de 2023 y fue vista en sala apenas dos días después, el viernes 30. Carroza declaró que ese día, el trámite previo obligatorio —la resolución de "dese cuenta"— no existía al momento en que la causa fue puesta en tabla. Según pudo verificar después, esa resolución salió recién a las 13:30 horas, es decir, después de que la sala ya había deliberado. "Sin el dese cuenta, la causa ni siquiera debiera haber estado en la tabla", afirmó.

Sobre quién decidió incorporar la causa de esa forma, Carroza fue claro: es el presidente de sala quien determina qué se ve y qué no. Y en ese caso, la presidenta era Ángela Vivanco. También fue ella, según declaró, quien propuso ese día ver la Orden de No Innovar junto con el fondo del asunto, algo que el ministro calificó como inusual en materia contractual. "Todos estuvimos de acuerdo, pero como señalé previamente, para que esto ocurriera siempre debió haber estado la resolución de dese cuenta", sostuvo.

Lo que terminó por alertarlo llegó más tarde, cuando la causa comenzó a crecer en complejidad y en dinero. "Me empezó a extrañar la tramitación de la causa cuando se empezó a hablar derechamente de sumas de dinero", declaró. Y fue más lejos: en el fallo del recurso de queja que se dictó en marzo de 2024, el propio Carroza dejó una prevención escrita advirtiendo anomalías en la ejecución de la sentencia.

“La señora Ángela era bien expresiva tenía bastante conocimiento, porque es una mujer inteligente, ese día no noté nada extraño en cuanto sus expresiones. Cuando uno trabaja tanto tiempo en una sala, ya sabe como va a fallar el otro”, respondió.

El ministro Carroza también detalló cuando percibió cercanía entre los abogados Eduardo Lagos y Mario Vargas –ambos en prisión preventiva– con la pareja Vivanco, el exasesor del Conservador de Bienes Raíces Gonzalo Migueles.

“Yo la verdad es que cuando llegué a la Corte Suprema, ubicaba a Eduardo Lagos porque había sido diputado igual que Gabriel Silber, a Mario Vargas no lo conocía. Pero con el tiempo empezaron a aparecer con mayor frecuencia en causas relevantes, como esta, así como la de Fundamenta. Al inicio yo no tenía conocimiento de que eran amigos de la señora Vivanco. Luego sí tuve conocimiento de las fiestas que hacía ella y en las que participaba Mario Vargas”, recordó el supremo.

Consultado por el rol que jugó la exjueza, Carroza admitió: “Yo me habría inhabilitado”.

¿Alguna presión indebida?

El fiscal Marcos Muñoz Becker citó también para declarar al ministro Jean Pierre Matus, a quien le consultó si había recibido alguna presión por parte de Vivanco, ante lo cual el supremo fue tajante: “Nunca, ni como abogado integrante, ni como ministro, por parte de ella o de algún otro ministro”.

La ministra Adelita Ravanales, por su parte, reconoció que en una oportunidad coincidió con Mario Vargas en una comida en la casa de Migueles y Vivanco. “Yo compartía socialmente con Ángela, porque fuimos compañeras de universidad, y llegamos a trabajar juntas a la misma sala. No teníamos una amistad estrecha o una relación de amigas”, dijo ante el fiscal.

La abogada Leonor Etcheberry integró la sala ese 30 de junio de 2023 de manera circunstancial —habitualmente se desempeñaba en la Cuarta Sala— y fue una de las que aprobó el fallo. Hoy dice que, de haber sabido lo que sabe, habría actuado distinto.

Declaró que ese día la ministra Vivanco la llamó para pedirle que revisara rápido el proyecto de fallo y le diera el visto bueno. "Me pareció exagerado porque el fallo era de un acuerdo del viernes 30 de junio de 2023, y me llamó parece que el mismo día o al día siguiente para que lo aprobara rápido", relató. Dijo que no fue por escrito, sino por teléfono o WhatsApp, y que ese apuro le resultó llamativo porque "no es normal que salga un fallo tan rápido".

Lo que más pesó en su declaración fue la comparación con el resto de su trayectoria en el tribunal. "En mis doce años como integrante de la Excma. Corte Suprema ningún otro Ministro me ha llamado para que me apure con un fallo", afirmó. Y agregó que Vivanco la había llamado en otras ocasiones, siempre por la misma razón: para que viera proyectos de manera urgente.

Sobre la causa en sí, Etcheberry reconoció que la relación fue breve y que los montos en juego no fueron expuestos con claridad en sala. "Hoy por lo que he sabido de todo el fondo de esta causa con los antecedentes que tenía, la relación debió ser como de una hora, y acá no fueron más de 10 minutos", señaló. Y fue tajante respecto de la inhabilidad que Vivanco nunca declaró: "De haber sabido, en el caso de la Sra. Vivanco yo me habría inhabilitado por la cercanía con estos abogados".

"No es regular esa rapidez"

La ministra María Cristina Gajardo fue la única integrante de la sala que votó en contra de acoger el recurso de protección de CBM. Paradójicamente, fue también la designada para redactar el fallo de mayoría. Su declaración da cuenta que desde el principio tuvo reparos, y que fue testigo directo de cómo Vivanco operó para acelerar la salida de la sentencia.

Ante los fiscales relató que el mismo día 30 de junio, por la tarde, recibió un llamado en su celular de la relatora Gloria Fernández. Algo inusual, porque los relatores no llaman a los ministros a su teléfono personal. La relatora le informó que debía sacar el proyecto con prioridad, "por instrucciones de la presidenta de la sala, doña Ángela Vivanco". Pero ahí no terminó. El lunes 3 de julio se encontró en el pasillo de la Corte con la propia Vivanco, quien le encargó que revisara el proyecto pronto porque "los abogados estaban preguntando y no quería que esto se ventilara en prensa". Gajardo dij no saber quiénes eran esos abogados porque Vivanco tampoco se lo dijo.

Cuando trabajó el proyecto ese fin de semana, notó otra anomalía: llegó sin su voto, lo que también calificó de extraño. Y al revisar la causa advirtió que el escrito que Codelco había ingresado ese mismo día 30 —un "téngase presente" con información relevante sobre el fondo del asunto— no había sido expuesto por la relatora en sala. "Esto pudo haber cambiado la percepción de los ministros, sobretodo del Ministro Carroza, él tiene experiencia y pudo haber advertido algo", declaró.

Sobre la velocidad de la tramitación fue categórica: "No es regular que se conozca con esta rapidez. Es inusual". Y sobre la resolución dictada el 4 de julio para enmendar el "dese cuenta" que no existía al momento de la vista, entregó su propia interpretación: "Yo creo que se trató de mimetizar el dese cuenta de la ONI con el dese cuenta del recurso".

Gajardo también fue consultada sobre las prerrogativas del presidente de sala. Dijo que en esa época existía la práctica de que el presidente pudiera requerir que integraran determinados ministros, pero fue clara en el límite: "No es armar una sala al gusto del presidente". Y sobre la posibilidad de que un presidente de sala convocara directamente a quienes iban a integrar al día siguiente, fue terminante: "Esto no es prerrogativa ni es costumbre, en todos los años que llevo, no he visto que eso ocurra, ni puede ocurrir".

Alzan el secreto bancario de Simpértigue

Otra de las diligencias que desplegó el Ministerio Público fue el levantamiento del secreto bancario del exministro Diego Simpértigue –imputado en la causa– y de su círculo más cercano.

En diciembre del año pasado, el Senado aprobó la acusación constitucional en contra del entonces ministro del máximo tribunal, por su estrecha relación con el abogado Eduardo Lagos, con quien incluso se embarcó en un crucero en dos oportunidades. Pese a ello, no se inhabilitó de votar a favor de CBM.

En un oficio firmado por el fiscal Muñoz Becker, se solicitó a las instituciones bancarias remitir toda la información de las cuentas de Diego Simpértigue y de su esposa Gilda Miranda, notaria titular de lampa, además de otros miembros de su familia.

La fiscalía busca dilucidar si –al igual que Vivanco– existieron pagos hacia Simpértigue para que votara de una determinada forma en la contienda entre CBM y Codelco.

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