"Hemos perdido nuestra tranquilidad": Vecinos de Algarrobo cavaron una zanja para evitar robos

¿Qué pasó?

Cansados de ser víctimas de los delincuentes, vecinos de un condominio de Algarrobo, en la región de Valparaíso, cavaron una pequeña zanja para evitar los robos en sus casas. Se organizaron de tal modo que hacen sonar un silbato cada vez que hay una emergencia y así alertan al resto de la comunidad.

Advertidos por el sonido, incluso hay residentes que salen a la calle con bates, palos o herramientas para repeler a los asaltantes. La situación ha llegado a tal extremo que, en una oportunidad, una de las vecinas despertó siendo apuntada con un arma por parte de un antisocial.

"Nada los detiene", comenta Juan Carlos Salas, habitante del condominio organizado, mientras muestra una puerta completamente destrozada por desconocidos, lo que demuestra la violencia con la que actúan.

"Hemos perdido nuestra tranquilidad"

"Los vecinos de Algarrobo, de todos los sectores, hemos perdido nuestra tranquilidad", asegura Sandra Arrese. Así está la situación en el conocido balneario, donde los vecinos denuncian que la inseguridad es cada vez mayor, algo que también acusan las autoridades locales.

Por ejemplo, el concejal de la comuna, Harry Álvarez, apunta que "hemos sufrido asaltos en domicilios, que es lo más preocupante, porque se han visto armas de fuego en manos de delincuentes a través de videos" registrados por cámaras de seguridad.

El violento robo que sufrió Juan Carlos Salas fue protagonizado por una turba de seis personas. El vecino cuenta que sintió unos golpes "terribles" en la puerta de entrada. Cuando la madera cedió, los delincuentes ingresaron con "palos, pistolas y cuchillos".

 

Delincuentes huyendo de la casa de Juan Carlos.

 

"Me redujeron de inmediato. Pescan a mi hijo y también lo reducen. Nos amarran, nos tiran al suelo y nos empiezan a golpear. Me pidieron la plata, mis cosas. Yo no puse resistencia, solo quería que terminara la pesadilla", recuerda.

El residente tiene arrendatarios en una vivienda ubicada en su patio trasero, los que también fueron amenazados por los antisociales. En medio del pánico, lograron llamar a la policía, provocando que el grupo huyera sin llevarse ninguna especie.

Además de la delincuencia, el gran problema que denuncia la comuna es la falta de dotación policial. Según datos del municipio, en 2020 había 1.200 habitantes, pero durante la pandemia, la población aumentó a más de 20.000 personas, lo que no ha significado una mayor presencia policial.

La zanja en el sector alto de Algarrobo 

Después de encontrar dos autos robados que fueron abandonados en su condominio, vecinos del sector alto de Algarrobo cavaron una zanja y tomaron otras medidas, motivadas por un violento episodio.

"Me asaltaron en mi casa el sábado 12 (de noviembre). Yo estaba durmiendo y de pronto un tipo, desde la esquina de mi cama, estaba apuntándome con una pistola", relata Sandra Arrese. El sujeto la tomó como si fuera una rehén y la llevó a todas las habitaciones de la vivienda en búsqueda de dinero.

Sin encontrar lo que buscaba, el criminal la llevó hasta la cocina para robarle toda la mercadería. "Agarra mi cartera, la vacía y caen las llaves del auto. Pensé que la pesadilla terminaba ahí, que él agarraba mi auto, se lo llevaba y yo en mi casa, pero me dice '¡súbete!'".

Después de llevarlo hasta una dirección en la que se reunió con sus cómplices, Sandra fue liberada. Desde ese día, con sus propios recursos, los vecinos han cavado una zanja que funciona como una trinchera. Según explica la mujer, su objetivo es "disuadir, de hacerles más difícil la pega (a los delincuentes)".

"Por lo menos, ahora, no puede pasar un auto hasta el final. Con el portón de la entrada pretendemos acotar la entrada y la salida. Sabemos que tenemos múltiples entradas por los costados, pero bueno... es los que se nos ocurrió", indica la vecina.