Convención Constituyente: La fórmula mixta de ciudadanos y parlamentarios para una nueva Constitución

  • Por Oliver Rodríguez

Junto a la pregunta de si Chile necesita o no una nueva Constitución, estas últimas semanas ha cobrado relevancia el debate respecto cuál es el mecanismo más idóneo para su creación.

Las opciones, según los propios actores políticos y sociales, son tres: Congreso, Convención o Asamblea Constituyente. Todas estas, eso sí, implican un proceso de consulta a la ciudadanía y los diferentes actores que la conforman.

Congreso Constituyente

Con el anuncio realizado por el ministro del Interior, Gonzalo Blumel, este domingo, el Gobierno mostró sus cartas en materia de nueva Constitución, señalando que deberían ser solo parlamentarios los participantes del proceso: un Congreso Constituyente que, según señaló, contaría con "amplia participación ciudadana", además de un plebiscito ratificatorio. 

Asamblea Constituyente

En el otro extremo en cuanto al abanico de posibilidades, se encuentran los partidarios de una Asamblea Constituyente, es decir, que un grupo de ciudadanos elegidos democráticamente sean los encargados de llevar a cabo el proceso de creación de la nueva carta fundamental.

Convención Constituyente

Existe, eso sí, un camino intermedio a las opciones descritas y que podría transformarse en una opción de consenso hacia la creación de una nueva Carta Magna: la Convención Constituyente.

Se trata de una instancia mixta, creada especialmente para este fin y que, según la experiencia en otros países, se compone por un número equitativo de ciudadanos y parlamentarios, quienes son los encargados de debatir y redactar el proyecto de nueva Constitución. 

Un ejemplo de la conformación que podría tener una Convención Constituyente es: 30 ciudadanos elegidos como delegados constitucionales, 15 diputados y 15 senadores. 

Para cualquiera de las alternativas, eso sí, se requiere modificar el capítulo XV de la actual Constitución, y establecer expresamente cuál es el método de reemplazo de la misma, debido a que la actual Carta Fundamental no lo contempla.