Little Kickers: las hermanas académicas que impulsan en Chile un método que mezcla educación y fútbol

En un contexto donde el sedentarismo infantil y el desarrollo en la primera infancia se han transformado en temas cada vez más relevantes, el programa Little Kickers se posiciona en Chile como una alternativa distinta a las tradicionales escuelas deportivas. Detrás del proyecto están las hermanas Carolina y Paula Caffarena, ambas académicas e investigadoras de la Universidad Finis Terrae, quienes combinaron su formación y experiencias personales para impulsar un modelo que mezcla educación, juego y fútbol para niños y niñas desde los 18 meses.

Carolina es educadora de párvulos, máster en Neurociencia y doctora en Educación; Paula, en tanto, es doctora en Historia. Desde esa base académica, ambas desarrollaron una propuesta que pone al niño en el centro del aprendizaje. “Un niño entre los 18 meses y los 8 años no necesita entrenamiento, necesita jugar”, explica Carolina, marcando una diferencia clave respecto a las escuelas deportivas tradicionales.

La iniciativa nació a partir de una experiencia en Inglaterra, donde conocieron el programa mientras realizaban sus estudios de postgrado. “Yo llegué desde el lado de mamá. Nunca había visto un espacio donde niños tan pequeños pudieran jugar desde la imaginación. Era realmente enriquecedor”, recuerda Paula. Esa combinación entre formación académica y vivencia personal fue clave para traer el proyecto a Chile en 2015.

A diferencia de una escuela de fútbol tradicional, Little Kickers no busca formar deportistas desde la competencia temprana. “Lo que distingue al programa es la mirada de infancia. Entendemos cómo aprende un niño, cómo se motiva y qué necesita en cada etapa”, señala Carolina. En esa línea, el foco está en el desarrollo de habilidades motoras, sociales y emocionales a través del juego y la interacción.

Desde su experiencia como académicas, ambas advierten una brecha en Chile respecto a la primera infancia. “Todavía tenemos la mirada puesta en lo que necesita el adulto, no en lo que necesita el niño”, plantea Carolina. Y agrega que el sedentarismo infantil y la falta de hábitos saludables reflejan esa desconexión: “Formar estos hábitos implica tiempo, dedicación y un cambio de prioridades por parte de los adultos”.

Little Kickers: avances para niños, pero también para los papás

El impacto del programa, aseguran, se refleja en distintos niveles según la edad. Desde la autonomía en los más pequeños hasta la confianza y el sentido de pertenencia en los mayores. “Muchos papás nos dicen: antes no se soltaba de mi mano y ahora juega, participa y se siente seguro”, comentan. Ese proceso, explican, se logra respetando los tiempos de cada niño, sin presiones ni sobreexigencias.

Más allá del modelo, ambas destacan también el proceso de construir el proyecto juntas. “Ha sido una experiencia de crecimiento muy grande. Trabajar entre hermanas implica desafíos, pero también un espíritu muy colaborativo”, señala Paula. En la misma línea, Carolina agrega que el proyecto también tiene un componente emocional: “De alguna manera trajimos un pedacito de nuestra vida en Inglaterra y lo instalamos en Chile”.

Actualmente, Little Kickers cuenta con sedes en Las Condes, Ñuñoa y Providencia, donde participan niños desde un año y medio hasta los ocho años. Para quienes quieran conocer más detalles sobre los entrenamientos, horarios y planes, pueden visitar su sitio web y redes sociales.