El edificio de Manhattan que fabrica hielo durante la noche para enfriarse durante el día

¿Qué pasó?

Cuatro pisos bajo uno de los edificios de oficinas más icónicos de Manhattan ocurre cada noche un particular proceso: enormes máquinas congelan cerca de 500 mil libras de agua, equivalentes a unas tres micros urbanas, para utilizar ese hielo como sistema de refrigeración durante el día.

Se trata de Eleven Madison Avenue, donde el agua congelada funciona como una especie de batería térmica. Durante la noche, cuando el consumo eléctrico es menor, el sistema fabrica hielo. Al día siguiente, este comienza a derretirse y el agua fría es utilizada para enfriar el edificio, reduciendo así la necesidad de utilizar los sistemas tradicionales de aire acondicionado durante las horas de mayor demanda.

La tecnología busca aliviar la presión sobre la red eléctrica durante las jornadas de temperaturas extremas.

Imagen referencial creada con Inteligencia Artificial

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Según datos citados por CBS News, un estudio de la National Energy Assistance Directors Association estimó que el gasto promedio de los hogares estadounidenses en refrigeración durante el verano de 2025 alcanzaría los US$784, el promedio más alto registrado en los 12 años de datos de la organización.

El problema se vuelve especialmente relevante durante las tardes más calurosas. De acuerdo con la Agencia Internacional de Energía, el aire acondicionado representa cerca del 20% del consumo mundial de electricidad en edificios residenciales y comerciales. Durante los días más calurosos, esa proporción puede superar el 70% del consumo eléctrico durante las horas punta de la tarde.

La empresa Trane Technologies, que desarrolló el sistema utilizado en el edificio, señala en su documentación técnica que los inmuebles que incorporan esta tecnología pueden alcanzar ahorros de hasta 40% en refrigeración. La idea es producir el frío cuando la demanda eléctrica es menor y almacenarlo para utilizarlo posteriormente.

El sistema también podría convertirse en una alternativa para evitar la construcción de nuevas centrales eléctricas destinadas exclusivamente a cubrir los peaks de consumo.

Según el académico Patrick Shamberger, de Texas A&M University, esas instalaciones requieren grandes inversiones, pero pueden permanecer prácticamente inactivas durante buena parte del año. Las llamadas “baterías de hielo” permitirían distribuir mejor la demanda sin aumentar necesariamente la capacidad instalada.

Texas A&M busca mejorar la tecnología

El proceso de congelar agua requiere una gran cantidad de energía, por lo que investigadores de Texas A&M University trabajan en nuevos materiales capaces de almacenar frío sin necesidad de alcanzar exactamente la temperatura de congelación del agua.

El equipo está experimentando con combinaciones de agua y otras sustancias para conseguir puntos de congelación de entre 0 y 20 grados Celsius. La temperatura óptima dependería de factores como el clima y los precios locales de la electricidad, por lo que una solución eficiente para Texas no necesariamente sería la misma para Nevada o Wisconsin.