La historia del exministro afgano que ahora trabaja como repartidor de comida en Alemania REUTERS

La historia del exministro afgano que ahora trabaja como repartidor de comida en Alemania

  • Por Meganoticias

Hace tres años Sayed Sadaat (49) era el flamante ministro de Comunicaciones de Afganistán, pero en diciembre del año pasado decidió dejar su país trasladarse a Alemania en busca de un futuro mejor. Hoy trabaja como repartidor de comida en la ciudad alemana de Leipzig.

La historia de Sadaat cobra importancia al ser un reflejo de lo que muchos afganos hoy en día esperan conseguir abandonando su país tras la llegada al poder de los talibanes: una vida mejor.

De ministro a repartidor

Según le contó el Sadaat a la agencia Reuters, fue hace tres años cuando decidió dejar el gobierno afgano por desacuerdos con el círculo cercano del presidente Ashraf Ghani, quien escapó de Afganistán tras la toma del poder por parte del grupo fundamentalista islámico. 

Sadaat, de nacionalidad afgana y británica, asegura que algunos amigos y familiares lo han criticado por su empleo, cuestión que no le importa porque un trabajo es un trabajo: "No tengo nada de qué sentirme culpable", dice con su uniforme naranjo de la empresa Lieferando.

"Espero que otros políticos también sigan el mismo camino, trabajando con los ciudadanos en lugar de esconderse", agregó.

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Dificultades para encontrar trabajo

A pesar de su doble nacionalidad y haber podido radicarse en el Reino Unido, Sadaat escogió llegar a Alemania antes de la entrada en vigor del Brexit debido a que el país tiene mejores condiciones económicas y esperaba poder conseguir trabajo en el campo de las telecomunicaciones.

Pero a pesar de contar con títulos en el campo de las tecnologías de la información y su trayectoria en cargos públicos, el hecho de no saber alemán hizo que la búsqueda de trabajo se hiciera una tarea difícil. "El idioma es la parte más importante", le dijo a Reuters el exministro.

Así entonces Sadaat asiste a clases de alemán todos los días durante cuatro horas y luego inicia su turno vespertino de seis horas repartiendo comida en Leipzig. "Los primeros días fueron emocionantes, pero difíciles", recuerda al explicar además la dificultad de aprender a andar en bicicleta en medio de la ciudad.

A pesar de todo, el exministro de Comunicaciones de Afganistán está satisfecho con su nueva vida. "Cuanto más sales y más ves a la gente, más aprendes", añadió.

Según los datos de la Oficina Federal de Migración y Refugiados de Alemania, las solicitudes de asilo de afganos en el país han aumentado un 130% desde principios de año. Todos en busca de lo mismo que Sayed Sadaat: un futuro mejor para ellos y sus familias.

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