¿Qué pasa si los herederos no logran un acuerdo?: Las opciones que contempla la ley en Chile

La muerte de un ser querido suele significar un proceso emocional complejo que, en muchos casos, conlleva desafíos legales. Uno de los más frecuentes ocurre cuando los herederos no se ponen de acuerdo sobre el destino del patrimonio familiar, como la venta de una propiedad, la tasación de los bienes o incluso cómo administrarlos.

Según abogados del estudio jurídico Abogaley, este tipo de conflictos puede retrasar la distribución de la herencia e, incluso, derivar en extensos procesos judiciales si no se toman medidas con tiempo. Por ello, se recomienda buscar asesoría legal desde las primeras etapas del trámite, para cumplir con las exigencias establecidas por la normativa chilena y también facilitar el diálogo entre las partes, previniendo disputas mayores.

¿Qué hacer si recibo una herencia?

El primer paso antes de disponer de cualquier bien heredado es tramitar la posesión efectiva, documento que determina legalmente quiénes son los herederos. Este procedimiento cambia dependiendo de si la persona fallecida dejó o no un testamento.

Cuando hay un testamento, se debe solicitar una posesión efectiva testamentaria ante los Tribunales de Justicia. En estos casos, la intervención de un abogado civil es obligatoria, ya que debe velar por la correcta ejecución de la voluntad de la persona que dejó la herencia y asegurar que la distribución de los bienes cumpla con la ley.

Por el contrario, si la persona fallecida no dejó testamento, la sucesión se considera intestada y la posesión efectiva debe tramitarse ante el Servicio de Registro Civil e Identificación. Se trata de un procedimiento administrativo que puede realizarse completando el formulario correspondiente, sin un abogado.

Una vez reconocidos como herederos, los involucrados pasan a ser "comuneros" o copropietarios de los bienes, situación que muchas veces genera desacuerdos. Uno de los casos más habituales es cuando uno de los herederos quiere vender una propiedad para recibir su parte del dinero y otro se niega a hacerlo.

¿Qué pasa si no se logra un acuerdo?

Frente a este escenario, la legislación chilena establece que nadie está obligado a permanecer indefinidamente en una comunidad hereditaria. Cuando el diálogo se agota y no es posible llegar a un acuerdo amistoso, la alternativa es iniciar un juicio de partición.

A través de este procedimiento judicial se designa a un juez árbitro partidor, quien puede liquidar la comunidad hereditaria. Entre sus atribuciones se encuentran la tasación de los bienes y, si es necesario, ordenar la venta o el remate público de las propiedades para luego repartir el dinero obtenido entre los herederos, de acuerdo con las cuotas que les correspondan por ley.

Desde el equipo jurídico de Abogaley aseguran que una herencia sin acuerdo puede ser un proceso desgastante y prolongado. Sin embargo, actuar a tiempo y con la orientación jurídica adecuada ayuda a destrabar el patrimonio y a resguardar los derechos de cada heredero. Así se encuentran soluciones definitivas que evitan que los conflictos familiares se extiendan por años.