De educadora de párvulos a guardiana de 200 pingüinos rey: La historia de Cecilia Durán en el sur de Chile

¿Qué pasó?

Hace 16 años, Cecilia Durán Gafo decidió cambiar completamente su vida. De trabajar como educadora de párvulos, pasó a convertirse en una de las principales protectoras de los pingüinos rey en la Tierra del Fuego chilena, donde actualmente dedica sus días al cuidado de cerca de 200 ejemplares.

Durán vive en el sector de Bahía Inútil, una zona de Tierra del Fuego cuyo nombre fue dado por antiguos exploradores debido a que sus aguas poco profundas dificultaban el ingreso de embarcaciones.

Allí fundó la Reserva Natural Pingüino Rey, iniciativa privada que se transformó en refugio para esta especie y en un espacio dedicado a la investigación científica, la conservación de la flora y fauna local y la protección de seis sitios arqueológicos.

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La historia comenzó hace décadas. Durán, quien trabajó en jardines infantiles de Puerto Natales y durante 10 años estuvo a cargo del jardín infantil de la Universidad de Magallanes en Punta Arenas, recuerda que en la década de 1990 observó por primera vez pingüinos rey nidificando en la zona. Sin embargo, posteriormente comenzó el acoso de personas que llegaban a capturarlos.

Los pingüinos volvieron a aparecer en Bahía Inútil en 2010, pero la presencia de visitantes rápidamente se convirtió en una nueva amenaza. De los cerca de 90 ejemplares que llegaron inicialmente, solo quedaron ocho al año siguiente, debido al maltrato y hostigamiento de turistas. “La gente los correteaba, les ponían gorros, lentes de sol, se tomaban selfies”, relató Durán a BBC Mundo.

Frente a esta situación, comenzó a acudir diariamente a la playa con un termo y un sándwich para vigilar que nadie molestara a los animales. Pasaba horas observándolos, recogiendo basura y soportando las bajas temperaturas. Posteriormente, instaló una carpa y, con ayuda de un amigo, consiguió un contenedor con baño para poder permanecer en el lugar.

Al año siguiente cercó cerca de 30 hectáreas de su campo para convertirlas en una zona protegida. Junto al biólogo marino Alejandro Kusch, comenzó además un trabajo de educación con los visitantes para que pudieran observar a los pingüinos manteniendo una distancia segura. La reserva permitió que la especie encontrara un espacio protegido y se estableciera allí la única colonia de pingüinos rey de Chile y la más cercana al continente.

Reserva Pingüino Rey 

Los depredadores naturales también representaron un desafío. El zorro gris y especialmente el visón americano amenazaban huevos y polluelos, por lo que Durán y sus colaboradores realizaban patrullajes nocturnos de dos horas.

Actualmente, también utilizan luces especiales con sensores para ahuyentar a los depredadores. Pese a todos los desafíos, Cecilia continúa monitoreando a los pingüinos y trabajando para que la zona se mantenga como un lugar seguro para la especie. “Este animal le dio una vuelta a mi vida, un cambio totalmente de 180 grados”, aseguró a BBC Mundo.