Esto es lo que pasa cuando las astronautas menstrúan en el espacio

  • Por Monserrat Saavedra

La misión Artemis de la NASA no solo espera devolver a los seres humanos a la Luna, también permitirá colocar a la primera mujer sobre la superficie del satélite. La agencia espacial deberá tomar en consideración la salud de cada uno de sus astronautas, lo que incluye la salud reproductiva de las mujeres.

Durante años, la menstruación y la supuesta inestabilidad psicológica fueron argumentos utilizado por los hombres para acordar que las mujeres no podían viajar al espacio.

 

Lentamente, las mujeres se han abierto un espacio dentro de las ciencias, demostrando que los prejuicios masculinos son solo eso, prejuicios infundados.

Desde que la cosmonauta rusa Valentina Tereshkova se convirtió en la primera mujer en dejar el planeta, la tecnología se ha adaptado, ligeramente, para incluir a las mujeres en las largas misiones espaciales. 

Atrás quedaron los días en que los ingenieros de la NASA consultaban si es que 100 tampones eran suficientes, como le ocurrió a la astronauta Sally Ride, quien solo debía pasar una semana fuera del planeta.

¿Qué pasa con la menstruación en el espacio?

Resulta que la evidencia ha demostrado que menstruar en gravedad cero no es muy diferente a lo que ocurre en la Tierra. 

La falta de fuerza de gravedad no produce ningún cambio, la sangre no sale flotando del traje ni se devuelve hacia el útero, como algunas personas han teorizado. 

De hecho, las astronautas son enviadas al espacio con tampones o toallitas sanitarias, dependiendo del método que prefieran. 

¿Cuál es el verdadero problema?

Hasta ahora, menstruar en el espacio no es un problema, sino que la tecnología desarrollada no es la suficiente para poder tratar la sangre. 

Es que el sistema de manejo de residuos líquidos de la Estación Espacial Internacional no está diseñado para poder filtrar la sangre, por lo que cuando una mujer menstrúa, se deben tener cuidados especiales y usar filtros determinados para no dañar la máquina que les permite reciclar líquidos y tener agua potable. 

Según contó en Tiktok la astronauta Samantha Cristoforetti, esta es una de las razones por las que la mayoría de las científicas enviadas a la Estación Espacial Internacional deciden cortar la menstruación con anticonceptivos hormonales, ya sean orales o con dispositivos intrauterinos. 

Esta no es una medida exclusiva para las astronautas, acá, en la Tierra, muchas mujeres recurren a este método cuando sufren de mucho malestar o dolor. 

Los expertos lo consideran una estrategia relativamente segura, y según una publicación del 2016, no acarrearía efectos secundarios en quienes viajan al espacio. 

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