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"He perdido todo, he perdido mi felicidad": Mujeres víctimas de violencia entregan sus testimonios

  • Por Meganoticias

En Chile tenemos una realidad preocupante en cuanto al tema de la violencia contra la mujer. Solo este año han ocurrido más de 40 femicidios y 156 femicidios frustrados, según cifras del Servicio Nacional de la Mujer. 

Según la "Encuesta de Violencia contra la Mujer en el Ámbito de Violencia Intrafamiliar y en Otros Espacios", el 41% de las mujeres que ha estado alguna vez en una relación declara haber sido víctima de algún tipo de violencia de pareja en los últimos 12 meses.

Sin embargo, el estudio detalla que solo el 22% de las mujeres que reportan haber sido víctimas de violencia de pareja efectúa una denuncia formal. ¿Por qué? Las razones que esgrimen son las siguientes: "porque no fue algo serio y no lo consideré necesario"; "me daba vergüenza contar mi situación"; "no creo que denunciar sirva o habría denunciado antes y no pasó nada" y "tuve miedo".

En ese contexto, en Meganoticias conversamos con mujeres que sufren este drama. Aunque han denunciado en la justicia y buscado ayuda del Estado, ellas igual viven escondidas y con el temor constante de encontrarse con su agresor a la vuelta de la esquina o, literalmente, dentro de su misma casa.

Sofía: un vecino intentó abusar de su hija

“Tengo miedo que le pase algo (a su hija). Que este tipo quiera terminar lo que empezó", comenta Sofía, cuya hija sufrió un intento de violación por parte de un vecino. 

Aunque la Fiscalía ordenó a Carabineros vigilar constantemente la casa ante la amenaza de que el sujeto regrese al sector, ella asegura que igual se siente insegura.

“La fui a buscar porque el viernes se la llevaron para que no esté aquí. Tengo que estar separada de mi hija los fines de semanas por culpa de él. Me tengo que perder los fines de semana con mi hija, para que ella pueda estar tranquila y pueda ser feliz”, comenta.

Susana: "he perdido todo, he perdido mi felicidad"

Otro caso que remece es el de Susana, quien lleva años arrancando de su agresor, cambiándose de casas, incluso de ciudades.

“Saltó la reja y se metió por la ventana, aunque estaba rota, ya que la había roto en otra ocasión. Se metió por ahí y yo estaba durmiendo. Se tiró arriba mío para intentar asfixiarme. Cuando me logré soltar grité ‘auxilio' por la ventana y los vecinos llamaron a Carabineros. Yo, de verdad pensé que esa vez me iba a morir, porque él me estaba tapando la boca y la nariz, con el otro brazo me hacía presión en el pecho”.

“He perdido todo, he perdido mi felicidad, ya no soy feliz, no me siento linda, no puedo tener amigos, no soy capaz de hacer una relación amistosa, nada, tengo miedo de toda la gente, pienso que van a ser todos iguales. He perdido la confianza en mí misma, me siento súper mal”.

Durante toda su vida, Susana ha estado relacionada con la violencia contra la mujer, un círculo del que no ha podido escapar.

“Siento que siempre se repite lo mismo, por más que trate de salir de eso... ¿‘cachai’?. Cuando murió mi abuela, me tocó ir a vivir con mi mamá y no lo soportaba. No soportaba ver que mi papá le pegara, no soportaba que mis papás me pegaran. Me fui de la casa, estuve viviendo en la calle desde súper chica, desde los 13 años".

Susana hoy vive con lo justo, arrancando, esperando que esta pesadilla termine. “He pedido ayuda por todas partes, y nada, todo sigue igual. A mí me da miedo porque yo sé que cualquier día de estos, él me puede hacer algo o me puede matar”.

Durante años ha acumulado las denuncias contra su expareja, tienes órdenes de alejamiento, protección policial, pero asegura que sigue viviendo con miedo.

“Quiero vivir tranquila y tener una vida normal con mi hija. Estar sin miedo, poder salir a la calle, sin pensar que me va a seguir, que va a aparecer en una esquina. Poder trabajar sin pensar que va a llegar a mi trabajo; poder tener mis redes sociales con mi nombre, porque no puedo poner ni siquiera mi nombre porque me hostiga. Tengo que ir cambiándome de nombre, borrando Facebook, borrando Instagram, cambiando WhatsApp, tengo que estar siempre haciendo lo mismo porque me hostiga, quiero tener una vida normal”.

Conversamos sobre el caso de Susana con la ministra del Ministerio de la Mujer, Mónica Zalaquett, al revisarlo nos asegura que la mejor opción para ella es una casa de acogida.

“El domicilio de estas casas de acogidas lo conocen personas muy allegadas al Ministerio, o sea, hay plena seguridad y certeza, porque no llaman la atención. La protección es total. Puede salir a trabajar, puede ir con niños hasta de 14 años y durante el tiempo que esté en la casa de acogida, nosotros también nos vamos a encargar de ayudarla y buscar soluciones permanentes”.

Alejandra: "te pueden llegar a matar por no denunciar”

Alejandra cuenta con resguardo policial permanente hace más de un año, luego que su expareja la agrediera en reiteradas ocasiones.

“Cuesta un poco, el miedo que uno le tiene al hombre, si uno nunca le va a ganar a un hombre, pero yo digo que sí, o sea que denuncien o les digan a sus familiares si tienen mucho miedo, porque es complicado el tema, te pueden llegar a matar por no denunciar. A mí me sirvió, por lo menos, y estoy agradecida porque es harto el apoyo que he tenido”.

Paz: “eso de la primera escena de celos, no está bien”

Paz sufrió durante tres años las agresiones de su pareja. “Siempre busca a alguien que te crea, que te apoye, que te pueda dar un abrazo cuando sientes que el mundo se va y que no aguantes nada, o sea, en serio eso de la primera escena de celos, no está bien”.

“Yo salí corriendo de su casa con mi hijo en brazos, en pijama, sin nada, porque me quería acuchillar. Constantemente yo estaba morada, siempre estaba con golpes, entonces me moría de lata, ya no tenía más excusas, más mentiras que decir, o sea, yo vivía pegándome con el juguete, con el mueble, me pegaba un combo el niño, siempre me pasaba algo... ¿'cachai'?”.

Con menos de 40 años, esta mujer después de mucho tiempo se atrevió a denunciar. Y no es un caso aislado, ya que, según Carabineros, una víctima de agresiones puede tardar en promedio 7 años en pedir ayuda y por eso es fundamental la red de apoyo familiar.

“El círculo de la violencia, tú te vas dando vuelta al final, o sea 'entrai' en él y es súper difícil romperlo. A mí me costó dos años, dos años y medio, un hijo, porque yo desde el día uno que él me puso una mano encima, sabía que no estaba bien, sabía que tenía que salir de ahí”.

Cada día, 200 mujeres llaman a las autoridades pidiendo ayuda. Una cifra que impacta y que no nos puede dejar indiferentes, menos en un tiempo donde el mundo busca concientizar el respeto al derecho de las mujeres a vivir sin miedo.

Revisa el reportaje en el video

Si eres víctima o testigo de violencia hacia la mujer el fono de orientación dispuesto por el Servicio Nacional de la Mujer y la Equidad de Género (SernamEG) es el 1455. El número se puede marcar tanto en teléfono fijo como en el celular y desde ahí brindan orientación para ayudar a víctimas de maltrato o te guían con los mecanismos para realizar una denuncia.