Hija de "Chino" Ríos reveló detalles de la relación que mantiene con su padre

  • Por María Salinas Arias

A sus 15 años, la hija mayor de Marcelo Ríos, Constanza Ríos Sotela, rompió su silencio y habló por primera vez desde Costa Rica con un medio chileno, instancia en la que aprovechó de hablar de la relación a distancia que mantiene con el ex número 1 de la ATP.

“Cuando era chica me preguntaban qué quería ser cuando grande; la mayoría de los niños responden doctor, abogado, arquitecto? yo decía tenista. Fue mi primera pasión, entrenaba 5 horas diarias y soñaba con llegar a la cima. Cuando decidí dejarlo (practicó profesionalmente entre los 5 y los 11 años) fue porque quería una vida normal. Era mucha presión, aunque no me daba cuenta; estaba acostumbrada a que en las competencias en que participaba, el papá de mi oponente se pusiera atrás mío para gritarme cosas malas y así desconcentrarme?”, contó la joven que entrerá a estudiar medicina este mes de enero.

“Admiro a aquellos que continuaron en esta profesión pero es una vida de mucho sacrificio físico, mental y emocional, y yo era muy pequeñita. Además, siempre me iban a estar comparando? (a mi papá) nunca le gustó (que practicara profesionalmente); decía que era demasiado sacrificio y no se metía mucho. Sólo se vino a dar cuenta después, cuando ya había pasado un tiempo?”, agregó en entrevista con Caras.

Sobre la relación con su padre, reconoce que “no logramos vernos tanto? Es que Chile me queda muy lejos y él tampoco puede venir con toda la familia para acá, porque son hartos, así que voy los fines de año, cuando tengo vacaciones más largas, por dos semanas, y me quedo allá con él. Además que la tecnología nos permite tener una comunicación cercana”, cuenta.

"Definitivamente no es estricto. Es que es tan relajado que nuestra relación es muy diferente a la que tengo con mi mamá; él es casi como un amigo. Me dice siempre que me relaje?", contó sin dudar en confesar que lo extraña.

"Él de verdad es como uno lo ve: relajado; le importan menos cosas que a mí, y eso es algo bonito. Nunca lo he visto enojado, ni con las niñitas allá en Chile. Sólo me acuerdo cuando era pequeñita que reventó una cámara de un fotógrafo. Odia a los periodistas", concluyó.